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9. “UN SUEÑO CUMPLIDO: MASTECTOMÍA”

PicMonkey Collage - Còpia

[Texto publicado el 22/06/2015]

Voy a contaros una de las experiencias más gratificantes de mi vida a través de estas fotos. Están ordenadas de izquierda a derecha y de arriba a abajo, no las he numerado porque me parece que así queda más bonico el collage :3 Explicaré un poco y luego describiré las fotos por orden.

PD: Como veis, no tengo problema en mostraros esa parte de mi cuerpo tanto el antes como el después, porque creo que el cambio es impactante y digno de ver. Qué gracioso que la censura de facebook me obligue a tapar dos pezones en una foto y no los mismos dos pezones al cabo de unas horas, ¿eh? Son exactamente los MISMOS pezones de la MISMA persona, pero después de una operación se han convertido mágicamente en pezones “”de hombre””, con lo cual a partir de entonces puedo exhibirme sin camiseta tanto como me apetezca (??) Según esta práctica de escandalizarse y censurar pechos femeninos, antes de la mastectomía o seguía siendo una mujer, o era un hombre con tetas “”de mujer””, o los hombres cisexuales con tetas grandes también tienen esa parte “”de mujer””, o, o… Qué lío, joder. Me encanta la hipocresía machista ❤ *ironía mode on*#freethenipple

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Tener pecho para mí siempre fue una molestia. Cuando era pequeño y se me empezó a desarrollar era una sensación rara, es normal en la pubertad sentirte extrañx con los cambios que sufre tu cuerpo. Pero pasada la pubertad la relación con mi cuerpo desarrollado seguía siendo complicada. En la adolescencia incluso llevé camisetas ajustadas, escotadas, sujetadores con push-ups y corsés. Suena contradictorio, pero la razón es que a veces las necesidades y deseos personales son algo tan escondido en el subconsciente que cuesta muchísimo descifrarlo e interpretarlo uno mismo. Ni se me pasaba por la cabeza la posibilidad de que una “niña” —lo que se supone que yo era— no quisiera tener tetas y disfrutar de ellas. Cuando crecí un poco más fui viendo que las chicas que me atraían tenían muy poco pecho, y pensé que eso era lo que quería para mí. Al ser bisexual/pansexual, siempre me ha costado discernir entre el tipo de persona que me gusta y el tipo de persona que quiero ser. En ocasiones esto lleva a confundirte y en otras, por el contrario, ayuda a forjar tu propia identidad.

Empecé a usar ropa ancha, sujetadores de deporte, e intentar adelgazar al máximo para reducir esos bultos. Los sentía como eso, dos bultos pegados a mi cuerpo que no deberían estar allí, sin ninguna función ni utilidad, acomplejándome. Me di cuenta de que deseaba un pectoral plano, pero la idea de operarme y mantener el resto de mi apariencia igual no me convencía tampoco. Creo que legalmente ni siquiera podría haberme operado entonces, ya que te piden un diagnóstico psicológico conforme eres transexual (lo cual es problemático para muchas personas que no desean un cuerpo estandarizado completamente “masculino” o completamente “femenino” o que no se sienten ni hombres ni mujeres). No fue hasta que tomé la decisión de empezar todo el proceso de hormonas, cambio de nombre y salida del armario que vi clarísimo que me iba a operar cuanto antes. Además, ya era prácticamente incapaz de salir a la calle sin binder, un tipo de faja compresora que disimula los pechos, pero que llevado diariamente es molesto por la presión que hace sobre la piel, la circulación, el calor… Es una prenda salvadora —la primera vez que me lo puse lloré de emoción de poder verme completamente plano— pero castigadora a la vez —aparte de su incomodidad, cada vez que me lo quitaba o que tenía que ponerme un bañador de chica para ir a la piscina era una bofetada de realidad muy dura—.

No sé ni cómo expresar con palabras la sensación que tuve el primer día que vi uno de mis mayores sueños cumplido… Pero vamos por partes:

⋆ 1ª foto: Unos meses antes de la operación.

Busqué información sobre los cirujanos que realizaban esta operación en España, y me decidí por el Dr. Alberto Musolas en Barcelona. Hay la posibilidad de operarse por la sanidad pública para ahorrarte tener que pagar una clínica privada, pero la lista de espera es muy larga y no sabes qué cirujano te va a tocar. Tuve la suerte de poder permitírmelo económicamente y fue el dinero mejor invertido de mi vida, así que no me arrepiento de haber escogido esa opción.

Tuve una primera visita con el doctor Musolas en la que me explicó todo el procedimiento, resolvió mis dudas y me analizó la zona para escoger cuál era la mejor técnica según mi caso. Me mandó hacerme las pruebas preoperatorias (analítica, electrocardiograma, radiografía de tórax) y el diagnóstico de disforia de género. Me recomendó cuidarme al máximo y ejercitar los músculos pectorales hasta el día de la operación, así que centré mis entrenos en trabajarlos durante dos o tres meses. Los resultados de esta cirugía son mejores cuando el tamaño del pecho es reducido y simétrico, si se tiene mucho músculo y poca grasa, además de calidad de la piel, buena cicatrización, etc. En ese sentido partía de una buena base: más o menos delgado y fibrado, piel de la zona y cicatrización normal, aunque tenía las areolas grandes como galletas maría (todo el rectángulo negro censurador de la foto es pezón xD, pero en la operación se recortan, se hacen más pequeños y se vuelven a poner) y, como la mayoría de gente, tenía un pecho algo más grande que el otro, pero no fueron cosas problemáticas.

⋆ 2ª foto: Unos minutos antes de entrar a quirófano.

Acordamos la fecha, jueves 12 de marzo. Podría haber sido antes, pero por estudios y trabajo no me iba bien. Mi amigo de la foto me dijo que iba a coger un vuelo (vive en la otra punta del país) para estar presente en mi gran día y poder cuidarme las dos semanas posteriores a la operación. Tuve una visita el día 10 para entregar las pruebas, firmar papeleos y escuchar las instrucciones: forma de pago, hora de la visita, 8h de ayuno, quitarme todos los piercings o cambiarlos por piercings de plástico (sí, sí, mis 16 piercings contando los pendientes, una hora entera para quitármelos). Estuve muy nervioso los días antes, más porque pensaba que la recuperación sería muy dolorosa y eterna que no por miedo a que quedase mal el resultado o hubiese algún problema en el quirófano. Pero las ganas de verme tal y como debería haber sido desde siempre superaban el miedo con creces. La noche anterior hice una especie de relajación-meditación antes de ir a dormir para confirmar el paso tan grande que iba a dar en mi camino.

⋆ 3ª foto: ¡¡Recién operado!!

La intervención fue por la mañana y por lo visto duró unas 2h30. Todo fue perfecto. Cuando me desperté de la anestesia general estaba bastante hecho polvo y apenas podía moverme, pero sin demasiado dolor gracias a los calmantes. El ingreso en el hospital es de un día y noche enteros, obviamente en las primeras horas no puedes apenas moverte, ni comer, ni beber, y hasta para hacer pipí te tienen que ayudar 😦 Pero el personal médico me atendió muy amablemente y fue más llevable de lo que esperaba. Mi amigo pasó la noche conmigo en la habitación y algunos amigos y familiares fueron turnándose para visitarme.

⋆ 4ª foto: La faja infernal.

Ese vendaje blanco que se ve debajo de la tela azul es una faja que te ponen justo al acabar la cirugía y que tienes que llevar prácticamente las 24h durante un mes entero aproximadamente. Va muy apretada para que la piel y los tejidos se adhieran correctamente de nuevo y es muy, muy molesta, sobre todo para dormir. Estoy acostumbrado a llevar binder, pero esto es diferente. Durante los primeros tres o cuatro días no te la quitas ni para ducharte, y el tronco del cuerpo está tan entumecido que no puedes mover los brazos, por eso es importante tener a alguien que te ayude a ducharte y a moverte. Después te dejan quitártela solo para ducharte. Es muy alentador y la ducha se convierte en el mejor momento del día, ya que puedes ver tus tetitas nuevas y ver cómo evolucionan cada día. La zona está aún dormida, así que si no te mueves bruscamente, el post-operatorio no es doloroso, aunque depende del caso. Solo es molesto por el hecho de estar tieso como un robot e ir apretado. Al cabo de las 4 o 5 semanas ya puedes, con mucha alegría, tirar la faja a la basura para siempre. O lavarla y guardarla como recuerdo, va a gustos, pero yo la tiré sin dudar XD

⋆ 5ª foto: Ya en casa, 4 días post-operatorio, ¡¡puedo verme en el espejo!!

Al día siguiente de la operación me dieron el alta para ir a casa. Aunque me recetaron más calmantes apenas me tomé ninguno porque las molestias eran aguantables. El lunes 16 el doctor me visitó para quitarme los puntos y me dijo que ya podía quitarme la faja para ducharme sin frotar la zona porque aún estaba muy reciente. El primer día que pude mirarme en el espejo, mi torso estaba hinchado, con costras, sangre, las tiritas, el rotulador verde de las marcas del cirujano, la piel amarilla, el tacto extraño… Pero me pareció el pectoral más bonito del mundo. No podía creérmelo. Abracé a mi amigo y me puse a llorar de felicidad. Fue una sensación muy especial que se me quedó grabada =]

⋆ 6ª foto: Puntos fuera.

Esta foto debería ser la quinta, pero como hay gente que al verla se piensa que eso es el quirófano en el momento de la intervención (sí, así, sin guantes, sin mascarilla, sin anestesia y sin sangre ni ná), la he puesto después para que no haya confusión, ya que en la otra se ve que ya estoy operado. Es del mismo día, cuando me están quitando los puntos del pezón. No hay sensibilidad, así que no es doloroso aunque te estén y estirando y cortando hilos por ahí. Los puntos de la cicatriz, debajo de esas tiritas, caen solos con el tiempo.

⋆ 7ª foto: 15 días post-operatorio.

Los puntos van cayendo, las heridas van curando, mejora la movilidad poco a poco. Los pezones están oscuros porque aún tienen la costra que tiene que saltar. Volví a clase después de faltar dos semanas, unas vacaciones merecidas 😛

⋆ 8ª foto: Ya ha pasado un mes.

Tuve otra visita con el doctor para controlar que evolucionaba correctamente. Ya no llevo la faja, los puntos y las costras ya cayeron, los pezones están en carne rosada muy reciente. A partir de ahora hay que poner aceite de rosa mosqueta o similar dos veces al día, haciendo presión con los dedos (esto al principio da una sensación muy grimosa porque la sensibilidad es diferente). El doctor me dice que puedo hacer vida normal mientras proteja las cicatrices (protección solar máxima si tomo el sol, higiene, cuidados, etc.) Puedo empezar a volver a hacer deporte suave.

⋆ 9ª foto: Actualmente, más de cuatro meses.

Las cicatrices van curando —tardan años en disimularse lo máximo posible —, los pezones van cogiendo el tono natural. Ya solo queda una visita de control con el médico en septiembre y dejar que el tiempo haga su efecto en el disimulo de las cicatrices. Algunas personas me dicen que me tatúe encima cuando esté curado para taparlas, pero la verdad es que me gustan mis cicatrices. Para mí son heridas que tienen una historia detrás y no me importa que puedan ser desveladoras de mi transexualidad. ¡No sé muy bien cómo expresarlo pero me gusta tenerlas y no me avergüenzo de ellas!

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Como conclusión diría que pienso que esta parte de mi cuerpo debería haber sido así desde el principio, pero el hecho de que no haya sido así hace que ahora la valore mucho más. Algo que el resto de gente no disfruta especialmente porque nunca ha tenido problema con ello y lo ha dado siempre por sentado, a mí me hace ilusión y lo disfruto día a día.

No es únicamente tener por fin la comodidad que siempre he deseado y verme bien. Es empezar a quererme a mí mismo, sentirme en armonía con lo que soy, cada día un poquito más feliz.

Gracias a todxs por leerme y espero vuestras opiniones, dudas y experiencias.
Un besazo.

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Freedom

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[Texto publicado el 22/06/2015]

Estoy preparando un post muy chulo! :3
Como pista os dejo esta imagen que me encanta, “Freedom” (Libertad). No sé el autor, si alguien lo sabe que lo comente o si lo encuentro ya lo pondré.
Que tengáis un buen día~~

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4. “CAMBIOS FÍSICOS DE MASCULINIZACIÓN”

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[Texto publicado el 19/05/2015]

Cuando un hombre transexual decide modificar su cuerpo para que su físico esté acorde con su identidad, suele pasar por unos procesos que intentaré resumir a continuación de forma general. NO significa que todos los chicos transexuales pasen por estos cambios. La identidad de género se define según lo que siente la persona y no según su cuerpo. Como en todo, cada persona es un mundo: existen personas que pasan por todos los cambios que describiré; otros solo pasan por algunos de los procesos, pero también hay quienes no necesitan modificar en absoluto su físico para sentirse en armonía con su identidad. ¡Y eso no los hace ni más ni menos hombres que el resto!

Hablaremos de cuatro aspectos principales: tratamiento hormonal, masculinización del pecho, histerectomía-anexectomía y reconstrucción de genitales.

1- HORMONAS
Cuando la persona en cuestión está en una edad temprana o aún no ha pasado por la fase de la pubertad, puede tomar Bloqueadores Hormonales. Lo que hacen estos bloqueadores es retrasar el desarrollo de la pubertad para que no surjan los efectos de las hormonas femeninas (en este caso). Es importante que un niño trans que no desea que se le desarrollen las características sexuales femeninas pueda tener este tratamiento, para no tener que pasar por el malestar de ver cómo su cuerpo se va transformando en algo que le produce rechazo y que, pasados los años, será mucho más difícil revertir. Además los efectos de los bloqueadores son reversibles, de forma que también son útiles para lxs niñxs que necesitan más tiempo para decidir sobre su cuerpo.

Después de la pubertad, se puede empezar el Tratamiento de Reemplazo Hormonal. En este caso, se administra testosterona en inyecciones, parches o geles. Los efectos empiezan a ser perceptibles desde el primer mes, continúan acentuándose hasta pasados los 4 o 5 años en adelante. Algunos son reversibles (si por cualquier motivo se dejase el tratamiento, volverían a su situación inicial) y otros son definitivos (aunque se deje el tratamiento quedan en el punto de desarrollo al que hayan llegado):
⇒Cambio de la voz (más grave).
⇒Cese de la menstruación.
⇒Aumento de la libido.
⇒Piel más gruesa, más grasa y aparición de acné temporal.
⇒Redistribución de la grasa y aumento de la masa muscular.
⇒Cambios en el olor corporal y la sudoración.
⇒Crecimiento del clítoris.
⇒Aumento de vello corporal y facial (barba).
⇒Alopecia androgenética (más posibilidades de tener calvície con la edad).

Ambos tratamientos hormonales, tanto bloqueadores como de reemplazo, deben tener prescipción y seguimiento médico por parte de un endocrinólogo.

2-MASCULINIZACIÓN DEL PECHO
Aunque con el efecto de la redistribución de la grasa y el aumento del músculo del tratamiento hormonal puede reducirse suficiente el volumen del pecho como para que algunos chicos transexuales no necesiten ninguna modificación más, la mayoría de personas que desean un pectoral masculino necesitan una intervención quirúrgica (mastectomía). Hay diferentes tipos de operaciones para ello, y el médico es quién orientará a la persona sobre cuál es la más adecuada en su caso.

3- HISTERECTOMÍA Y ANEXECTOMÍA
Es la cirugía para extirpar la matriz y los ovarios. Sirve para evitar el efecto de las hormonas femeninas segregadas por los ovarios y es también el paso previo a la reconstrucción de genitales.

4-RECONSTRUCCIÓN GENITAL
Hay dos opciones diferentes para ello: la faloplastia y la metaidoplastia. Cada operación tiene sus ventajas y desventajas: con la faloplastia se obtiene un pene del tamaño que se desee a partir de piel de otra zona del cuerpo, pero no puede ponerse erecto de forma natural por lo que necesita una prótesis especial; la metaidoplastia es un alargamiento del propio clítoris hasta formar un micropene y conserva su sensibilidad y erección, pero no puede conseguirse un tamaño mayor.

✴-Además de las cirugías principales, también existen otras técnicas complementarias de modificación corporal y de las facciones faciales, como pueden ser la lipoescultura, liposucción, cirugía facial, etc.
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Evidentemente todas estas descripciones son muy resumidas y orientativas. Si realmente se tiene interés en obtener información más detallada es esencial que se acuda a médicos especializados.

Cualquier duda que tengáis intentaré responderla en los comentarios o por privado. La próxima semana escribiré un post similar, pero con los procesos de feminización del cuerpo, que aunque no sea mi caso, ¡espero que sea útil para quién le pueda interesar!

Un abrazo ^^

Fotografía: La primera es de enero de 2014, donde pesaba unos 52 kg. En realidad tenía mucho más volumen de pecho (la prenda negra es un Binder, es decir, una faja compresora). En septiembre de 2014, justo antes de empezar el tratamiento y en una de las peores épocas de mi vida, pesaba 48 kg. La segunda foto es en mayo de 2015, después de 7 meses de hormonas y con la mastectomía hecha, pesando 60 kg (y obviamente en la mejor época que he vivido hasta ahora :)).

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Nueva adquisición ^_^

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[Texto publicado el 21/04/2015]

¡¡Ya tengo bañador nuevo para volver a entrenar!! 😀

Mi operación de mastectomía (masculinización del pecho), fue hace 6 semanas. Las cicatrices han ido curando y ya apenas tengo ningún dolor o molestia. Pero ya hablaré de ello con detalle más adelante.

Entre una cosa y otra me he pasado 2 meses y pico sin hacer prácticamente nada de ejercicio. Esta semana he empezado a correr suave, y ahora me gustaría volver a nadar. Seguro que soy más hidrodinámico desde que ya no tengo dos bultos ahí… 😛

Solo me falta coger valor para cambiarme en el vestuario de hombres y que no me importe que todo el mundo vea mis cicatrices >__<

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