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18. “POR QUÉ ME HE HECHO LA HISTERECTOMÍA”

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No todes les médiques consideran que las personas trans en tratamiento de reemplazo hormonal con testosterona deban hacerse la histerectomía. Hay diferentes posiciones al respecto.

Yo decidí hacérmela por mis propios motivos. Son mis motivos, no los de nadie más, así que no los tomes como referencia para decidir operarte o no. Estuve un buen tiempo dándole vueltas al asunto y finalmente pensé que me quedaría más tranquilo haciéndomela. Mi intención al escribir esto es únicamente explicar el porqué yo he tomado esa decisión, no pretendo convencer a nadie de nada.

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Dicho esto, allá van:

1) No hay un consenso claro sobre este tema, y de hecho las opiniones son contrapuestas. Algunes médiques dicen que, cuando un chico trans como yo toma ciertas dosis de testosterona durante un tiempo prolongado, los ovarios y el útero se van atrofiando y pueden acabar surgiendo problemas graves en esos órganos, por lo que en general, antes de los primeros 5 años aproximadamente de tratamiento de reemplazo hormonal (TRH) recomiendan extraerlos. Otres médiques, en cambio, consideran que no hay una correlación entre el TRH y un mayor riesgo de enfermedades u otras complicaciones como el cáncer de ovario o de útero (incluso que unos ovarios en reposo por el TRH tienen menos probabilidades de presentar cáncer), y que por lo tanto no es necesario extraer órganos sanos. En todo caso ambes me dijeron que no hay de momento estudios específicos sobre este tema que demuestren claramente una cosa u otra, así que cada profesional explica su propia postura según sus conocimientos y su parecer.

Eso es el resumen de lo que conseguí hablando con tres o cuatro profesionales distintes. No hice una búsqueda muy intensa de información porque a) no hay realmente demasiades médiques que tengan una mínima idea del tema, de hecho el endocrino que me atendió inicialmente en mi ciudad me dijo literalmente que no sabía qué contestarme; b) no entiendo de ginecología, endocrinología ni de medicina en general, así que no creo que por el hecho de hacer horas de búsqueda por mi cuenta saque más cosas en claro, y mi nivel de inglés no es suficientemente alto como para ponerme a descifrar estudios que se hayan podido hacer en otros países (si es que los hay).

Ante este panorama, y sin decantarme por una versión u otra, personalmente pienso que prefiero ser precavido y operarme que quedarme con la duda los X años que tarde la investigación médica a dar con una respuesta definitiva.

2) Nunca he querido tener hijes, y si algún día cambio de opinión y me entra el instinto paternal de cuidar de une, prefiero adoptar, acoger o ponerme a cuidar niñes que lo necesiten (ya que tengo escuchado que adoptar es tan complicado y ponen tantas trabas para permitírtelo). El porqué no quiero hijes de mis propios genes vendría a ser otro post entero que no viene al caso, pero así por encima puedo decir que: no quiero traer más gente al mundo (habiendo además gente necesitada sin atender), y no me veo en un futuro ni próximo ni a medio plazo con suficiente dinero, tiempo, capacidad, estabilidad, responsabilidad…  Y para les que me dicen que “nunca digas nunca” y todo eso: pues es verdad, no puedo asegurar al 100% que algún día no vaya a cambiar radicalmente de opinión, pero sí que tengo un mínimo de perspectiva en el tiempo; tengo bastante claro que sería dentro de muchos años, y creo que tampoco querría ser padre siendo muy mayor, así que… nop.

Es un tema que hay que pensarse muuuy bien por la gran responsabilidad que conlleva, no es una decisión cualquiera como para tomársela a la ligera. Si no tengo la certeza de que traer une hije al mundo va a ser bueno para el mundo, para elle y para mí, prefiero no hacerlo.

3) Tengo —bueno, tenía— un temor enorme a quedarme embarazado, a la idea de verme embarazado, de pasar todo el proceso, del parto… No soporto ni imaginar pasar por nada de todo eso, es como una pesadilla. Incluso desde antes de saber que soy chico (si es que eso tiene algo que ver, no lo sé), recuerdo desde muy pequeño ya pensar así. Ya que me relaciono sexualmente con personas con capacidad de embarazarme, como mi pareja actual, de hecho, este miedo es real. El TRH con testosterona disminuye las probabilidades de quedarme embarazado, pero no las reduce a cero —han habido casos de chicos trans en TRH que se han quedado embarazados sin ni siquiera buscarlo—, y además el uso de condón tampoco es una garantía infalible al 100%.

Antes de saber que tenía la posibilidad de hacerme la histerectomía como parte del proceso de transición, por decirlo de alguna manera, ya llevaba unos años con la asignatura pendiente de investigar sobre métodos de esterilización voluntaria, tipo ligadura de trompas o método Essure. Nunca llegué a informarme a fondo sobre esos métodos, así que no puedo asegurar que si no me hubiese histerectomizado me hubiese esterilizado de otra manera, pero probablemente habría buscado la manera tarde o temprano.

Por este punto (no embarazo) y por el anterior (no hijes), porque no quiero estarme toda mi vida sexualmente activa sufriendo por la probabilidad (sea o no pequeña) de tener un embarazo no deseado, la histerectomía ha sido una forma de esterilizarme y olvidarme de todo esto para siempre.

Ah, antes de ponerme en lista de espera me ofrecieron información sobre métodos de reproducción tipo congelación de óvulos y demás, que obviamente yo rechacé porque tenía muchas otras dudas de las que hablar con el médico antes que hablar de ello por pura curiosidad. Pero para quien no lo sepa existen opciones (¿más o menos fáciles/asequibles/exitosas? no lo sé).

4) Y por último, pero no por ello menos importante (cómo me gusta esta expresión 😎 tenía ganas de meterla en algún lado xD), es una operación que en España entra por la sanidad pública para las personas trans y que no tiene apenas lista de espera. De otra forma, ahora mismo no me lo hubiese podido permitir económicamente, y una vez decidido a operarme prefería sacármelo de encima cuanto antes.

*Punto extra pero que no cuenta* Otro motivo inicial para operarme pero que me acabaron refutando era el de prevenir un posible cáncer hereditario —mi madre murió precisamente de un cáncer muy grave de ovarios y útero—, pero ya me aclararon que si en el estudio de herencia genética que le hicieron en su momento no encontraron un gen específico que indicase que era hereditario, yo no tendría en principio un riesgo más alto por ello, a pesar del TRH. También tenía la idea de que “algo malo estaba pasando” en mis ovarios porque llevaba bastante tiempo sintiendo unos dolores tipo pinchazos en la zona pelviana, que yo asociaba automáticamente a la zona ovárica y al TRH, pero me dijeron que no tenía por qué ser de eso. La verdad es que después de la operación sigo teniendo a veces esos pinchazos, ¿quizás? no tan a menudo, pero no puedo asegurar de momento que ese dolor fuese realmente de ovarios y que se haya solucionado con la operación.

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Éstas son las razones por las que me he hecho la histerectomía. Solo una cosa me echaba un poco para atrás. Al haberme extraído los ovarios, mi cuerpo ha perdido la capacidad de crear suficientes hormonas por sí mismo, así que tendré que hormonarme de por vida sí o sí. Pero eso pensaba hacerlo de todos modos, ya que si no perdería parte de los efectos de la testosterona. Solo espero que la medicación siga estando disponible (y si puede ser que no tenga que pasarme a la testosterona en gel, que a mí me iba fatal). Y bueno, obviamente tampoco me hacía ilusión todo el rollazo que supone pasar por una cirugía un poco delicada, pero no era mi primera vez, así que ya sabía más o menos de qué iba la historia.

Foto: Un momento especial antes de entrar al quirófano ❤️😍 Por Mara Haro.

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10. “¿QUÉ ES UN BINDER Y CÓMO SE UTILIZA?”

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¡¡Hey!! ¿Cómo ha ido el verano?

Quería acompañar el tema del que os voy a hablar con un vídeo, para que fuese más ilustrativo y de paso para que la gente que no me conoce en persona pudiese verme de forma un poco más directa. Peeeero he tenido problemas técnicos a la hora de grabar el vídeo y nada… Si yo ya lo dije, que los vídeos no son lo mío B-)

Esta vez os voy a hablar sobre las formas que hay para disimular u ocultar el volumen del pecho, para las personas que les pueda servir. A parte, claro está, de cirugías, dietas y ejercicios, en eso no voy a entrar ahora. Me voy a centrar en las prendas de ropa que pueden tener esta función, sobretodo el “chest binder”. No solo lo utilizan muchos hombres trans, sino también tomboys (mujeres a las que les gusta tener una apariencia “masculina”), personas en general que les gusta verse con pecho más pequeño, o para disfrazarse en eventos concretos, hacer cross-dressing (travestirse, vestirse con ropa considerada del género opuesto), cosplay (disfrazarse de un personaje normalmente de ficción y actuar como tal), etc.

Primero explicaré un poco mi propia experiencia, como siempre, y luego os hablaré del binder.

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Creo que la primera vez que vi a alguien vendándose el pecho fue cuando vi la película Boys Don’t Cry, cuyo protagonista en la trama es un hombre trans. Por esa época, que debió ser cuando yo tenía unos 17 o 18 años, ya sabía de sobra que tenía un problema con mi pecho, así que me identifique bastante con el personaje en ese aspecto.

En los últimos años estuve mucho tiempo buscando formas de disimular mi pecho, al principio con ropa ancha y sujetadores de diferentes tipos. Como eso no daba el resultado que yo quería, un día probé de comprar una venda de farmacia y ponérmela, como había visto que hacía el personaje de Brandon Teena en la película y otra gente en imágenes de internet. Cuando me vi por primera vez con el torso tan plano ya me di cuenta de que eso era lo que quería conseguir. Pero la verdad es que fue solo la experiencia de sentir esa sensación, porque el vendaje es muy aparatoso, incómodo y difícil de colocar, y más adelante supe que es peligroso utilizar vendas de farmacia para este uso.

Más adelante descubrí los binders. Tardé mucho tiempo en decidirme a comprarlos. Al principio solo quería llevarlo en ocasiones especiales. Y me lo compré con esa intención. No quería depender de una prenda de ropa todos los días. Me aterraba un poco acostumbrarme y no poder verme bien sin eso. Pero en el momento en que me lo puse, vi que era más cómodo de lo que pensaba y experimenté la satisfacción que me daba, acabé llevándolo a diario inevitablemente.

Desde que empecé a usar binder me sentí mucho más cómodo conmigo mismo. Era una prenda salvadora pero a la vez también fue duro verificar de nuevo que el problema con mi cuerpo era algo serio. Me acostumbré a llevarlo todo el día, y cuando llegaba a casa y tenía que quitármelo volvía a la realidad: Esa parte del cuerpo que no soportaba seguía estando ahí y no desaparecía por arte de magia solo por esconderla a la hora de vestirme.

Estuve un año y medio llevando binder hasta que finalmente me operé de mastectomía. Hay gente que pasa muchos más años llevándolo, sea porque no puede o no quiere operarse. Opino que hay que valorar en qué situación te encuentras: si tu binder y tú sois inseparables y lo llevas cada día a todas horas durante mucho tiempo, pasar por una operación y olvidarte para siempre de ir apretadx probablemente sea lo más cómodo.

Ahora bien, tanto hablar de “binder” por aquí y por allá, pero ¿qué es exactamente un binder? Hay diferentes formas de disimular u ocultar el pecho, dependiendo del tamaño que tengamos y cuánto queramos disimularlo, pero no todas tienen el mismo efecto:
a) Sujetadores “reductores”, de deporte, etc. y/o ropa ancha: Para disimular levemente. No reducen realmente, simplemente no “aumentan” como sí lo hacen la mayoría de sujetadores. Se compran en algunas tiendas de deporte o de ropa interior.
b) Vendajes: Son vendas normales y corrientes, de farmacia. Aunque hay gente que los usa, no está recomendado hacerlo. Reducen bastante pero son peligrosas y pueden dañar porque no es un material hecho específicamente para ello.
c) Binders: Para llevarlos tanto en días concretos como a diario. Reducen al máximo posible, son relativamente cómodos y muy eficaces. Se compran por internet y hay de varios tipos; buscad “chest binder” en Google o en webs como eBay o Aliexpress están muy baratos.

Los binders son prendas diseñadas específicamente para comprimir el volumen del pecho. Sus características son:
Material: Están hechos con fibras sintéticas elásticas, resistentes y transpirables como poliéster y spandex, en varios colores a elegir.
Tipos: Pueden ser de torso completo tipo camiseta —éstos también moldean la forma de las caderas y la barriga— o solo de pecho —como el de la foto—. También pueden ser de tirantes o sin tirantes.
Cierre: Si se cierra por delante o por detrás suele ser de cremallera y si se cierra por un lateral, lleva velcro o corchetes para enganchar los dos lados.
Tallas: El tallaje está basado normalmente en el de China donde suelen tener cuerpo más pequeño, pero a la hora de comprarlo siempre habrá un cuadro con las medidas exactas que os tenéis que tomar para elegir la talla que os toca(*). Los que se enganchan lateralmente pueden tener más de una posición de enganche de manera que cada talla tiene opción de ponerse más ajustada o menos. Los modelos más comunes tienen 3 posiciones que varían 1cm cada una, así que dentro de una misma talla hay 3cm variables de margen.
Colocación: A veces es difícil abrocharlo uno mismo si va muy apretado y se puede necesitar ayuda de otra persona. El truco que hacía yo para poder hacerlo solito era abrocharlo primero, después ponérmelo como si fuese una camiseta y finalmente distribuir bien el volumen del pecho con los dedos para que no quedase la piel estirada o quedasen bultos extraños. Cuesta, pero cuando encuentras el truco que te va mejor te lo pones en un momento. Ah, y si tenéis mucho pecho es normal que quede bulto y no completamente plano (a mí me pasaba y tampoco tenía muchísimo).

(*) La talla que escojáis depende también de cuánto queréis reducir y cuán apretadxs estáis dispuestxs a ir. Llevar binder es, dentro de lo que cabe, cómodo cuando te acostumbras, pero obviamente la talla, las horas que lo lleves, el tipo de actividad que realices, etc. influyen. Yo solía comprar de varias tallas diferentes y usaba el que me iba mejor según el día. Por ejemplo, si llevaba una camiseta ajustada me ponía la M pero si llevaba una camiseta ancha, con la que no precisaba disimular tanto, usaba la L. Y antes de empezar a ganar peso y tener más espalda usaba la S. Con esto quiero decir que con lo baratos que son, si tenéis dudas sobre las tallas quizás os sale a cuenta coger más de una diferente.

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En el vídeo que había grabado os mostraba los binders que aún me quedan de antes de la operación y os enseñaba cómo ponerlo, etc. En fin XD Tampoco es complicado así que con esta explicación hay de sobra. Me perdonáis aunque sea un poco cazurro, ¿verdad? 0:-)

Foto: Tiene una calidad pésima pero no tengo ninguna mejor -_- Es del junio de 2014, aún no había empezado con el tratamiento hormonal. Como podéis ver el binder me dejaba bastante plano aunque seguía viéndose abultado, no natural del todo, pero si habéis visto la foto que salgo con el torso desnudo (en el collage de la mastectomía)… ¡el efecto era muy notorio!

¿Y vosotrxs? ¿Usáis alguno de estos métodos? ¿Conocéis algún método diferente a éstos? ¿Cuál os va mejor? ¡Compartid vuestras experiencias! 🙂

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9. “UN SUEÑO CUMPLIDO: MASTECTOMÍA”

PicMonkey Collage - Còpia

[Texto publicado el 22/06/2015]

Voy a contaros una de las experiencias más gratificantes de mi vida a través de estas fotos. Están ordenadas de izquierda a derecha y de arriba a abajo, no las he numerado porque me parece que así queda más bonico el collage :3 Explicaré un poco y luego describiré las fotos por orden.

PD: Como veis, no tengo problema en mostraros esa parte de mi cuerpo tanto el antes como el después, porque creo que el cambio es impactante y digno de ver. Qué gracioso que la censura de facebook me obligue a tapar dos pezones en una foto y no los mismos dos pezones al cabo de unas horas, ¿eh? Son exactamente los MISMOS pezones de la MISMA persona, pero después de una operación se han convertido mágicamente en pezones “”de hombre””, con lo cual a partir de entonces puedo exhibirme sin camiseta tanto como me apetezca (??) Según esta práctica de escandalizarse y censurar pechos femeninos, antes de la mastectomía o seguía siendo una mujer, o era un hombre con tetas “”de mujer””, o los hombres cisexuales con tetas grandes también tienen esa parte “”de mujer””, o, o… Qué lío, joder. Me encanta la hipocresía machista ❤ *ironía mode on*#freethenipple

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Tener pecho para mí siempre fue una molestia. Cuando era pequeño y se me empezó a desarrollar era una sensación rara, es normal en la pubertad sentirte extrañx con los cambios que sufre tu cuerpo. Pero pasada la pubertad la relación con mi cuerpo desarrollado seguía siendo complicada. En la adolescencia incluso llevé camisetas ajustadas, escotadas, sujetadores con push-ups y corsés. Suena contradictorio, pero la razón es que a veces las necesidades y deseos personales son algo tan escondido en el subconsciente que cuesta muchísimo descifrarlo e interpretarlo uno mismo. Ni se me pasaba por la cabeza la posibilidad de que una “niña” —lo que se supone que yo era— no quisiera tener tetas y disfrutar de ellas. Cuando crecí un poco más fui viendo que las chicas que me atraían tenían muy poco pecho, y pensé que eso era lo que quería para mí. Al ser bisexual/pansexual, siempre me ha costado discernir entre el tipo de persona que me gusta y el tipo de persona que quiero ser. En ocasiones esto lleva a confundirte y en otras, por el contrario, ayuda a forjar tu propia identidad.

Empecé a usar ropa ancha, sujetadores de deporte, e intentar adelgazar al máximo para reducir esos bultos. Los sentía como eso, dos bultos pegados a mi cuerpo que no deberían estar allí, sin ninguna función ni utilidad, acomplejándome. Me di cuenta de que deseaba un pectoral plano, pero la idea de operarme y mantener el resto de mi apariencia igual no me convencía tampoco. Creo que legalmente ni siquiera podría haberme operado entonces, ya que te piden un diagnóstico psicológico conforme eres transexual (lo cual es problemático para muchas personas que no desean un cuerpo estandarizado completamente “masculino” o completamente “femenino” o que no se sienten ni hombres ni mujeres). No fue hasta que tomé la decisión de empezar todo el proceso de hormonas, cambio de nombre y salida del armario que vi clarísimo que me iba a operar cuanto antes. Además, ya era prácticamente incapaz de salir a la calle sin binder, un tipo de faja compresora que disimula los pechos, pero que llevado diariamente es molesto por la presión que hace sobre la piel, la circulación, el calor… Es una prenda salvadora —la primera vez que me lo puse lloré de emoción de poder verme completamente plano— pero castigadora a la vez —aparte de su incomodidad, cada vez que me lo quitaba o que tenía que ponerme un bañador de chica para ir a la piscina era una bofetada de realidad muy dura—.

No sé ni cómo expresar con palabras la sensación que tuve el primer día que vi uno de mis mayores sueños cumplido… Pero vamos por partes:

⋆ 1ª foto: Unos meses antes de la operación.

Busqué información sobre los cirujanos que realizaban esta operación en España, y me decidí por el Dr. Alberto Musolas en Barcelona. Hay la posibilidad de operarse por la sanidad pública para ahorrarte tener que pagar una clínica privada, pero la lista de espera es muy larga y no sabes qué cirujano te va a tocar. Tuve la suerte de poder permitírmelo económicamente y fue el dinero mejor invertido de mi vida, así que no me arrepiento de haber escogido esa opción.

Tuve una primera visita con el doctor Musolas en la que me explicó todo el procedimiento, resolvió mis dudas y me analizó la zona para escoger cuál era la mejor técnica según mi caso. Me mandó hacerme las pruebas preoperatorias (analítica, electrocardiograma, radiografía de tórax) y el diagnóstico de disforia de género. Me recomendó cuidarme al máximo y ejercitar los músculos pectorales hasta el día de la operación, así que centré mis entrenos en trabajarlos durante dos o tres meses. Los resultados de esta cirugía son mejores cuando el tamaño del pecho es reducido y simétrico, si se tiene mucho músculo y poca grasa, además de calidad de la piel, buena cicatrización, etc. En ese sentido partía de una buena base: más o menos delgado y fibrado, piel de la zona y cicatrización normal, aunque tenía las areolas grandes como galletas maría (todo el rectángulo negro censurador de la foto es pezón xD, pero en la operación se recortan, se hacen más pequeños y se vuelven a poner) y, como la mayoría de gente, tenía un pecho algo más grande que el otro, pero no fueron cosas problemáticas.

⋆ 2ª foto: Unos minutos antes de entrar a quirófano.

Acordamos la fecha, jueves 12 de marzo. Podría haber sido antes, pero por estudios y trabajo no me iba bien. Mi amigo de la foto me dijo que iba a coger un vuelo (vive en la otra punta del país) para estar presente en mi gran día y poder cuidarme las dos semanas posteriores a la operación. Tuve una visita el día 10 para entregar las pruebas, firmar papeleos y escuchar las instrucciones: forma de pago, hora de la visita, 8h de ayuno, quitarme todos los piercings o cambiarlos por piercings de plástico (sí, sí, mis 16 piercings contando los pendientes, una hora entera para quitármelos). Estuve muy nervioso los días antes, más porque pensaba que la recuperación sería muy dolorosa y eterna que no por miedo a que quedase mal el resultado o hubiese algún problema en el quirófano. Pero las ganas de verme tal y como debería haber sido desde siempre superaban el miedo con creces. La noche anterior hice una especie de relajación-meditación antes de ir a dormir para confirmar el paso tan grande que iba a dar en mi camino.

⋆ 3ª foto: ¡¡Recién operado!!

La intervención fue por la mañana y por lo visto duró unas 2h30. Todo fue perfecto. Cuando me desperté de la anestesia general estaba bastante hecho polvo y apenas podía moverme, pero sin demasiado dolor gracias a los calmantes. El ingreso en el hospital es de un día y noche enteros, obviamente en las primeras horas no puedes apenas moverte, ni comer, ni beber, y hasta para hacer pipí te tienen que ayudar 😦 Pero el personal médico me atendió muy amablemente y fue más llevable de lo que esperaba. Mi amigo pasó la noche conmigo en la habitación y algunos amigos y familiares fueron turnándose para visitarme.

⋆ 4ª foto: La faja infernal.

Ese vendaje blanco que se ve debajo de la tela azul es una faja que te ponen justo al acabar la cirugía y que tienes que llevar prácticamente las 24h durante un mes entero aproximadamente. Va muy apretada para que la piel y los tejidos se adhieran correctamente de nuevo y es muy, muy molesta, sobre todo para dormir. Estoy acostumbrado a llevar binder, pero esto es diferente. Durante los primeros tres o cuatro días no te la quitas ni para ducharte, y el tronco del cuerpo está tan entumecido que no puedes mover los brazos, por eso es importante tener a alguien que te ayude a ducharte y a moverte. Después te dejan quitártela solo para ducharte. Es muy alentador y la ducha se convierte en el mejor momento del día, ya que puedes ver tus tetitas nuevas y ver cómo evolucionan cada día. La zona está aún dormida, así que si no te mueves bruscamente, el post-operatorio no es doloroso, aunque depende del caso. Solo es molesto por el hecho de estar tieso como un robot e ir apretado. Al cabo de las 4 o 5 semanas ya puedes, con mucha alegría, tirar la faja a la basura para siempre. O lavarla y guardarla como recuerdo, va a gustos, pero yo la tiré sin dudar XD

⋆ 5ª foto: Ya en casa, 4 días post-operatorio, ¡¡puedo verme en el espejo!!

Al día siguiente de la operación me dieron el alta para ir a casa. Aunque me recetaron más calmantes apenas me tomé ninguno porque las molestias eran aguantables. El lunes 16 el doctor me visitó para quitarme los puntos y me dijo que ya podía quitarme la faja para ducharme sin frotar la zona porque aún estaba muy reciente. El primer día que pude mirarme en el espejo, mi torso estaba hinchado, con costras, sangre, las tiritas, el rotulador verde de las marcas del cirujano, la piel amarilla, el tacto extraño… Pero me pareció el pectoral más bonito del mundo. No podía creérmelo. Abracé a mi amigo y me puse a llorar de felicidad. Fue una sensación muy especial que se me quedó grabada =]

⋆ 6ª foto: Puntos fuera.

Esta foto debería ser la quinta, pero como hay gente que al verla se piensa que eso es el quirófano en el momento de la intervención (sí, así, sin guantes, sin mascarilla, sin anestesia y sin sangre ni ná), la he puesto después para que no haya confusión, ya que en la otra se ve que ya estoy operado. Es del mismo día, cuando me están quitando los puntos del pezón. No hay sensibilidad, así que no es doloroso aunque te estén y estirando y cortando hilos por ahí. Los puntos de la cicatriz, debajo de esas tiritas, caen solos con el tiempo.

⋆ 7ª foto: 15 días post-operatorio.

Los puntos van cayendo, las heridas van curando, mejora la movilidad poco a poco. Los pezones están oscuros porque aún tienen la costra que tiene que saltar. Volví a clase después de faltar dos semanas, unas vacaciones merecidas 😛

⋆ 8ª foto: Ya ha pasado un mes.

Tuve otra visita con el doctor para controlar que evolucionaba correctamente. Ya no llevo la faja, los puntos y las costras ya cayeron, los pezones están en carne rosada muy reciente. A partir de ahora hay que poner aceite de rosa mosqueta o similar dos veces al día, haciendo presión con los dedos (esto al principio da una sensación muy grimosa porque la sensibilidad es diferente). El doctor me dice que puedo hacer vida normal mientras proteja las cicatrices (protección solar máxima si tomo el sol, higiene, cuidados, etc.) Puedo empezar a volver a hacer deporte suave.

⋆ 9ª foto: Actualmente, más de cuatro meses.

Las cicatrices van curando —tardan años en disimularse lo máximo posible —, los pezones van cogiendo el tono natural. Ya solo queda una visita de control con el médico en septiembre y dejar que el tiempo haga su efecto en el disimulo de las cicatrices. Algunas personas me dicen que me tatúe encima cuando esté curado para taparlas, pero la verdad es que me gustan mis cicatrices. Para mí son heridas que tienen una historia detrás y no me importa que puedan ser desveladoras de mi transexualidad. ¡No sé muy bien cómo expresarlo pero me gusta tenerlas y no me avergüenzo de ellas!

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Como conclusión diría que pienso que esta parte de mi cuerpo debería haber sido así desde el principio, pero el hecho de que no haya sido así hace que ahora la valore mucho más. Algo que el resto de gente no disfruta especialmente porque nunca ha tenido problema con ello y lo ha dado siempre por sentado, a mí me hace ilusión y lo disfruto día a día.

No es únicamente tener por fin la comodidad que siempre he deseado y verme bien. Es empezar a quererme a mí mismo, sentirme en armonía con lo que soy, cada día un poquito más feliz.

Gracias a todxs por leerme y espero vuestras opiniones, dudas y experiencias.
Un besazo.

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5. “CAMBIOS FÍSICOS DE FEMINIZACIÓN”

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[Texto publicado el 26/05/2015]

Cuando una mujer transexual decide modificar su cuerpo para que su físico esté acorde con su identidad, suele pasar por unos procesos que intentaré resumir a continuación de forma general. NO significa que todas las chicas transexuales pasen por estos cambios. La identidad de género se define según lo que siente la persona y no según su cuerpo. Como en todo, cada persona es un mundo: existen personas que pasan por todos los cambios que describiré; otras solo pasan por algunos de los procesos, pero también hay quienes no necesitan modificar en absoluto su físico para sentirse en armonía con su identidad. ¡Y eso no los hace ni más ni menos mujeres que el resto!

Hablaremos de tres aspectos principales: tratamiento hormonal, mamoplastia de aumento y reconstrucción de genitales.

1- HORMONAS
Cuando la persona en cuestión está en una edad temprana o aún no ha pasado por la fase de la pubertad, puede tomar Bloqueadores Hormonales. Lo que hacen estos bloqueadores es retrasar el desarrollo de la pubertad para que no surjan los efectos de las hormonas masculinas (en este caso). Es importante que una niña trans que no desea que se le desarrollen las características sexuales masculinas pueda tener este tratamiento, para no tener que pasar por el malestar de ver cómo su cuerpo se va transformando en algo que le produce rechazo y que, pasados los años, será mucho más difícil revertir. Además los efectos de los bloqueadores son reversibles, de forma que también son útiles para lxs niñxs que necesitan más tiempo para decidir sobre su cuerpo.

Después de la pubertad, se puede empezar el Tratamiento de Reemplazo Hormonal. En este caso, se administan estrógenos y progestágenos acompañados de antiandrógenos. Los efectos empiezan a ser perceptibles desde el primer mes, continúan acentuándose hasta pasados los 4 o 5 años en adelante. Algunos son reversibles (si por cualquier motivo se dejase el tratamiento, volverían a su situación inicial) y otros son definitivos (aunque se deje el tratamiento quedan en el punto de desarrollo al que hayan llegado):

⇒Desarrollo mamario.
⇒Disminución de la libido.
⇒Piel más fina y menos grasa.
⇒Redistribución de la grasa y disminución de la masa muscular.
⇒Cambios en el olor corporal y la sudoración.
⇒Disminución del volumen testicular y del pene.
⇒Disminución de las erecciones y de la producción de semen.
⇒Disminución de vello corporal y facial y cambios en el cabello.

El tratamiento de reemplazo hormonal permite disminuir ligeramente la cantidad de vello corporal y facial, pero si se desea eliminar completamente el pelo de algunas zonas es necesario recurrir a técnicas de depilación definitiva, como la depilación láser o la depilación por electrólisis.

Ambos tratamientos hormonales, tanto bloqueadores como de reemplazo, deben tener prescipción y seguimiento médico por parte de un endocrinólogo.

2-MAMOPLASTIA DE AUMENTO
Con el efecto de la redistribución de la grasa y el desarrollo mamario que ofrece el tratamiento hormonal con estrógenos puede conseguirse un cambio notorio del volumen de las mamas. Aún así, si la persona desea un tamaño mayor puede optar por una intervención quirúrgica de aumento de mamas a partir de implantes o prótesis. Hay diferentes tipos de operaciones para ello, y el médico es quién orientará a la persona sobre cuál es la más adecuada en su caso.

3-RECONSTRUCCIÓN GENITAL
La cirugía de reconstrucción genital para mujeres transexuales se llama vaginoplastia. Hay dos técnicas principales para llevarla a cabo: la de inversión peneana (procedimiento a partir de la piel invertida del pene y del escroto) y transplante rectosigmoidal (a partir de una sección del colon sigmoide). Cada operación tiene sus particularidades y es el equipo médico quién informa sobre cuál es la técnica recomendable en cada caso.

✴-Además de las cirugías principales, también existen otras técnicas complementarias de modificación corporal y de las facciones faciales, como pueden ser la lipoescultura, liposucción, cirugía facial, etc.

Evidentemente todas estas descripciones son muy resumidas y orientativas. Si realmente se tiene interés en obtener información más detallada es esencial que se acuda a médicos especializados.

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Podría alargarme mucho hablando sobre tratamientos y operaciones, pero creo que por el momento está bien tener una idea general y en todo caso recurrir a información más específica si es necesario. Como siempre, cualquier duda o sugerencia que tengáis intentaré responderla en los comentarios o por privado. Tened paciencia si tardo un poco, también tengo vida y a veces estoy ocupado… :3

¡Saludos a todxs y un abrazo muuuy grande! ^^

Imagen de La Galeria de Ren(https://www.facebook.com/RenGallery).
“No necesito operarme para que me traten como lo que soy”. Es muy importante recordar lo que ya se ha repetido varias veces en anteriores posts y en éste mismo, sobre el hecho de que nuestro cuerpo NO determina quiénes somos o cómo debemos ser tratados. Las modificaciones corporales ayudan únicamente a que la persona se sienta en armonía consigo misma y sea más feliz, pero estar hormonado/operado o no, o tener un aspecto u otro, no debe tener ninguna influencia en el derecho a que cada persona sea tratada como es debido. Aquí entran esas ideas mal concebidas como que <<X persona no será una mujer “completa” hasta que se haya operado sus genitales>>, que <<una mujer transexual es un hombre que ha cambiado de sexo>> o el hecho de hablar en masculino (utilizar los pronombres “él” en vez de “ella”, adjetivos masculinos, etc.) a una persona que desea ser tratada en femenino.

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4. “CAMBIOS FÍSICOS DE MASCULINIZACIÓN”

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[Texto publicado el 19/05/2015]

Cuando un hombre transexual decide modificar su cuerpo para que su físico esté acorde con su identidad, suele pasar por unos procesos que intentaré resumir a continuación de forma general. NO significa que todos los chicos transexuales pasen por estos cambios. La identidad de género se define según lo que siente la persona y no según su cuerpo. Como en todo, cada persona es un mundo: existen personas que pasan por todos los cambios que describiré; otros solo pasan por algunos de los procesos, pero también hay quienes no necesitan modificar en absoluto su físico para sentirse en armonía con su identidad. ¡Y eso no los hace ni más ni menos hombres que el resto!

Hablaremos de cuatro aspectos principales: tratamiento hormonal, masculinización del pecho, histerectomía-anexectomía y reconstrucción de genitales.

1- HORMONAS
Cuando la persona en cuestión está en una edad temprana o aún no ha pasado por la fase de la pubertad, puede tomar Bloqueadores Hormonales. Lo que hacen estos bloqueadores es retrasar el desarrollo de la pubertad para que no surjan los efectos de las hormonas femeninas (en este caso). Es importante que un niño trans que no desea que se le desarrollen las características sexuales femeninas pueda tener este tratamiento, para no tener que pasar por el malestar de ver cómo su cuerpo se va transformando en algo que le produce rechazo y que, pasados los años, será mucho más difícil revertir. Además los efectos de los bloqueadores son reversibles, de forma que también son útiles para lxs niñxs que necesitan más tiempo para decidir sobre su cuerpo.

Después de la pubertad, se puede empezar el Tratamiento de Reemplazo Hormonal. En este caso, se administra testosterona en inyecciones, parches o geles. Los efectos empiezan a ser perceptibles desde el primer mes, continúan acentuándose hasta pasados los 4 o 5 años en adelante. Algunos son reversibles (si por cualquier motivo se dejase el tratamiento, volverían a su situación inicial) y otros son definitivos (aunque se deje el tratamiento quedan en el punto de desarrollo al que hayan llegado):
⇒Cambio de la voz (más grave).
⇒Cese de la menstruación.
⇒Aumento de la libido.
⇒Piel más gruesa, más grasa y aparición de acné temporal.
⇒Redistribución de la grasa y aumento de la masa muscular.
⇒Cambios en el olor corporal y la sudoración.
⇒Crecimiento del clítoris.
⇒Aumento de vello corporal y facial (barba).
⇒Alopecia androgenética (más posibilidades de tener calvície con la edad).

Ambos tratamientos hormonales, tanto bloqueadores como de reemplazo, deben tener prescipción y seguimiento médico por parte de un endocrinólogo.

2-MASCULINIZACIÓN DEL PECHO
Aunque con el efecto de la redistribución de la grasa y el aumento del músculo del tratamiento hormonal puede reducirse suficiente el volumen del pecho como para que algunos chicos transexuales no necesiten ninguna modificación más, la mayoría de personas que desean un pectoral masculino necesitan una intervención quirúrgica (mastectomía). Hay diferentes tipos de operaciones para ello, y el médico es quién orientará a la persona sobre cuál es la más adecuada en su caso.

3- HISTERECTOMÍA Y ANEXECTOMÍA
Es la cirugía para extirpar la matriz y los ovarios. Sirve para evitar el efecto de las hormonas femeninas segregadas por los ovarios y es también el paso previo a la reconstrucción de genitales.

4-RECONSTRUCCIÓN GENITAL
Hay dos opciones diferentes para ello: la faloplastia y la metaidoplastia. Cada operación tiene sus ventajas y desventajas: con la faloplastia se obtiene un pene del tamaño que se desee a partir de piel de otra zona del cuerpo, pero no puede ponerse erecto de forma natural por lo que necesita una prótesis especial; la metaidoplastia es un alargamiento del propio clítoris hasta formar un micropene y conserva su sensibilidad y erección, pero no puede conseguirse un tamaño mayor.

✴-Además de las cirugías principales, también existen otras técnicas complementarias de modificación corporal y de las facciones faciales, como pueden ser la lipoescultura, liposucción, cirugía facial, etc.
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Evidentemente todas estas descripciones son muy resumidas y orientativas. Si realmente se tiene interés en obtener información más detallada es esencial que se acuda a médicos especializados.

Cualquier duda que tengáis intentaré responderla en los comentarios o por privado. La próxima semana escribiré un post similar, pero con los procesos de feminización del cuerpo, que aunque no sea mi caso, ¡espero que sea útil para quién le pueda interesar!

Un abrazo ^^

Fotografía: La primera es de enero de 2014, donde pesaba unos 52 kg. En realidad tenía mucho más volumen de pecho (la prenda negra es un Binder, es decir, una faja compresora). En septiembre de 2014, justo antes de empezar el tratamiento y en una de las peores épocas de mi vida, pesaba 48 kg. La segunda foto es en mayo de 2015, después de 7 meses de hormonas y con la mastectomía hecha, pesando 60 kg (y obviamente en la mejor época que he vivido hasta ahora :)).

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