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12. “¡MI PRIMER CUMPLE-TESTO!”

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El 30 de septiembre cumplí mi primer año en tratamiento de reemplazo hormonal con testosterona, y dentro de poco hará 7 meses que fui operado de mastectomía y masculinización del pecho. A lo largo de este año he ido publicando, cada 3 meses, un breve resumen de los cambios más notorios que he tenido tanto a nivel físico como psicológico en relación al proceso de transición. Así que… ¡me toca hacer el cuarto resumen! ¡El tiempo vuela!

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Cambios físicos. En este punto no puedo decir que esté teniendo demasiados cambios físicos “nuevos” debido a las hormonas. Más bien se podría decir que los cambios que empezaron a producirse durante los primeros meses han seguido su evolución. Éstos son todos los efectos más comunes de la testosterona, y son los que he notado en mayor o menor medida a lo largo de este tiempo:

– Agravamiento de la voz. Personalmente me cuesta notar cuán grande es la diferencia porque me escucho cada día, y esto lo suelen notar las personas que hace tiempo que no me escuchan hablar. No sé si os lo he dicho alguna vez, pero me arrepiento mucho de no haber hecho ese “experimento” que hacen muchos chicos trans, de grabarse cada X tiempo diciendo una misma frase y luego juntar todos los vídeos en uno solo para ver la evolución del tono de voz. Es algo que queda súper curioso :O A mí no se me ocurrió hacerlo y ahora ya no tendría sentido, así que animo a todos los chicos que estén empezando el tratamiento hormonal a que lo hagan y me lo enseñen 😀

– Aumento de la libido. Los primeros meses fue un poco bestia, después… Bueno, sigue siéndolo pero te acostumbras 😛

– Cese de la menstruación y cambios en el flujo vaginal. La regla se me fue definitivamente al segundo mes de tratamiento. Todo un alivio, por cierto.

– Crecimiento del clítoris. Es doloroso al principio, después se estabiliza. La sensibilidad puede que haya aumentado o como mínimo es algo… diferente.

– Cambios en la distribución de la grasa, la masa muscular, el peso y el apetito. En los primeros 9 meses gané 11kg, pero hay que tener en cuenta que partía del peso más bajo que había tenido nunca, que pasé de una época de no hacer ejercicio y comer muy poco a volver a hacer deporte, etc. Recientemente he perdido 2-3kg, supongo que en parte gracias a que le estoy dando más caña a la natación.

– Cambios en la piel y en la sudoración. La piel se vuelve un poco más gruesa y grasa. Los días después de ponerme la inyección de testosterona me suelen salir granitos por la cara, espalda y hombros —al principio de forma más exagerada que ahora—. El olor corporal y la sudoración se hacen más fuertes.

– Aumento de vello corporal y facial. En mi caso no estoy volviéndome de momento muuuy peludo, lo cual no me preocupa mientras no acabe siendo un oso ni tampoco me quede como estoy ahora mismo; me gustaría algo intermedio. La barba también está siendo algo lento, al menos en comparación a algunos chicos que veo por ahí que llevan el mismo tiempo que yo o incluso menos. Solo tengo perilla y ahora me están saliendo cuatro pelos contados en las patillas. Pero ¡shhht!, Dan, no te compares con les demás, que cada une es como es, y compararse es feo (y a veces deprimente xD).

Cambios mentales. Estos cambios psicológicos no están directamente vinculados a la testosterona, pero sí relacionados con mi proceso de transición en general:

– Lo que más ha cambiado mi vida desde que empecé el tratamiento es la esperanza. Poder visualizar un futuro feliz donde antes ni siquiera podía imaginar porque lo veía todo negro. Esta nueva sensación es lo que me hace estar ilusionado en el día a día.

– No debo engañarme a mí mismo. Sigo teniendo varios problemas de autoestima, problemas emocionales, inseguridades… Han mejorado muchas cosas en mi interior, pero por supuesto quedan muchas otras por mejorar. De hecho, hace poco dediqué un escrito a este tema, titulado “Una pequeña introspección: caminar en la dirección correcta” (http://bit.ly/1RyCGmu).

Otros cambios. Éstos no sé exactamente dónde clasificarlos o son detalles que no estoy del todo seguro que estén vinculados al proceso:

– He tenido épocas con reacciones como dolores de cabeza o insomnio, pero pueden intervenir tantos factores que no sé realmente hasta qué punto tienen que ver con el tratamiento.

– Considero que estoy pasando por una etapa de liberación sexual personal. El hecho de empezar a quererme a mí mismo por primera vez está repercutiendo en mi sexualidad, la cual en algunos aspectos concretos estaba muy frustrada y bloqueada en mi subconsciente. Para que os hagáis una idea sin entrar mucho en el tema, que es bastante complejo, podría decir que hasta hace poco tenía un rechazo tan arraigado y profundo hacía mí mismo que no me permitía disfrutar completamente de mi cuerpo ni siquiera en mi propia intimidad. Esto está empezando a cambiar poco a poco.

– Al principio del tratamiento era algo muy incómodo presentarme como Dan y que la gente me siguiese percibiendo como una mujer. No debería ser molesto pero cuando verte “femenino” forma parte de tus complejos, lo es, y mucho. Hoy por hoy socialmente se me reconoce como chico y creo que hace bastante tiempo que nadie me “confunde”.

– Algunas veces me han preguntado si he notado diferencias en cómo me trata la gente desde que me ven como hombre, y solía decir que no. Pero últimamente sí que me he fijado en algún detalle, quizás casual. Si bien algunas veces como chica me habían hecho los típicos piropos-acosos por la calle, esto ya no ha vuelto a suceder. En cambio, sí que he notado algunas miradas y actitudes desafiantes desde que me perciben como chico (esta misma tarde se me han puesto a vacilarme un grupo de chicos cuando volvía a casa, cosa que me ha pasado pocas veces en mi barrio, sin yo haberles hecho ni dicho nada, casualidades de la vida xD).

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Nada más… Seguramente a partir de ahora ya no haré estas descripciones tan a menudo, porque básicamente ya no hacen falta. Los cambios físicos son los que ya he explicado y solo siguen su curso. Quizás veréis más textos de reflexiones y pensamientos que otra cosa.

¡Muchas gracias a todes por leerme!

Foto: Me acabo de fijar en que parece que tengo un pezón exageradamente más abajo que el otro (¿???) pero es por la posición del brazo derecho que no se ve, en realidad los tengo simétricos XDD

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10. “¿QUÉ ES UN BINDER Y CÓMO SE UTILIZA?”

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¡¡Hey!! ¿Cómo ha ido el verano?

Quería acompañar el tema del que os voy a hablar con un vídeo, para que fuese más ilustrativo y de paso para que la gente que no me conoce en persona pudiese verme de forma un poco más directa. Peeeero he tenido problemas técnicos a la hora de grabar el vídeo y nada… Si yo ya lo dije, que los vídeos no son lo mío B-)

Esta vez os voy a hablar sobre las formas que hay para disimular u ocultar el volumen del pecho, para las personas que les pueda servir. A parte, claro está, de cirugías, dietas y ejercicios, en eso no voy a entrar ahora. Me voy a centrar en las prendas de ropa que pueden tener esta función, sobretodo el “chest binder”. No solo lo utilizan muchos hombres trans, sino también tomboys (mujeres a las que les gusta tener una apariencia “masculina”), personas en general que les gusta verse con pecho más pequeño, o para disfrazarse en eventos concretos, hacer cross-dressing (travestirse, vestirse con ropa considerada del género opuesto), cosplay (disfrazarse de un personaje normalmente de ficción y actuar como tal), etc.

Primero explicaré un poco mi propia experiencia, como siempre, y luego os hablaré del binder.

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Creo que la primera vez que vi a alguien vendándose el pecho fue cuando vi la película Boys Don’t Cry, cuyo protagonista en la trama es un hombre trans. Por esa época, que debió ser cuando yo tenía unos 17 o 18 años, ya sabía de sobra que tenía un problema con mi pecho, así que me identifique bastante con el personaje en ese aspecto.

En los últimos años estuve mucho tiempo buscando formas de disimular mi pecho, al principio con ropa ancha y sujetadores de diferentes tipos. Como eso no daba el resultado que yo quería, un día probé de comprar una venda de farmacia y ponérmela, como había visto que hacía el personaje de Brandon Teena en la película y otra gente en imágenes de internet. Cuando me vi por primera vez con el torso tan plano ya me di cuenta de que eso era lo que quería conseguir. Pero la verdad es que fue solo la experiencia de sentir esa sensación, porque el vendaje es muy aparatoso, incómodo y difícil de colocar, y más adelante supe que es peligroso utilizar vendas de farmacia para este uso.

Más adelante descubrí los binders. Tardé mucho tiempo en decidirme a comprarlos. Al principio solo quería llevarlo en ocasiones especiales. Y me lo compré con esa intención. No quería depender de una prenda de ropa todos los días. Me aterraba un poco acostumbrarme y no poder verme bien sin eso. Pero en el momento en que me lo puse, vi que era más cómodo de lo que pensaba y experimenté la satisfacción que me daba, acabé llevándolo a diario inevitablemente.

Desde que empecé a usar binder me sentí mucho más cómodo conmigo mismo. Era una prenda salvadora pero a la vez también fue duro verificar de nuevo que el problema con mi cuerpo era algo serio. Me acostumbré a llevarlo todo el día, y cuando llegaba a casa y tenía que quitármelo volvía a la realidad: Esa parte del cuerpo que no soportaba seguía estando ahí y no desaparecía por arte de magia solo por esconderla a la hora de vestirme.

Estuve un año y medio llevando binder hasta que finalmente me operé de mastectomía. Hay gente que pasa muchos más años llevándolo, sea porque no puede o no quiere operarse. Opino que hay que valorar en qué situación te encuentras: si tu binder y tú sois inseparables y lo llevas cada día a todas horas durante mucho tiempo, pasar por una operación y olvidarte para siempre de ir apretadx probablemente sea lo más cómodo.

Ahora bien, tanto hablar de “binder” por aquí y por allá, pero ¿qué es exactamente un binder? Hay diferentes formas de disimular u ocultar el pecho, dependiendo del tamaño que tengamos y cuánto queramos disimularlo, pero no todas tienen el mismo efecto:
a) Sujetadores “reductores”, de deporte, etc. y/o ropa ancha: Para disimular levemente. No reducen realmente, simplemente no “aumentan” como sí lo hacen la mayoría de sujetadores. Se compran en algunas tiendas de deporte o de ropa interior.
b) Vendajes: Son vendas normales y corrientes, de farmacia. Aunque hay gente que los usa, no está recomendado hacerlo. Reducen bastante pero son peligrosas y pueden dañar porque no es un material hecho específicamente para ello.
c) Binders: Para llevarlos tanto en días concretos como a diario. Reducen al máximo posible, son relativamente cómodos y muy eficaces. Se compran por internet y hay de varios tipos; buscad “chest binder” en Google o en webs como eBay o Aliexpress están muy baratos.

Los binders son prendas diseñadas específicamente para comprimir el volumen del pecho. Sus características son:
Material: Están hechos con fibras sintéticas elásticas, resistentes y transpirables como poliéster y spandex, en varios colores a elegir.
Tipos: Pueden ser de torso completo tipo camiseta —éstos también moldean la forma de las caderas y la barriga— o solo de pecho —como el de la foto—. También pueden ser de tirantes o sin tirantes.
Cierre: Si se cierra por delante o por detrás suele ser de cremallera y si se cierra por un lateral, lleva velcro o corchetes para enganchar los dos lados.
Tallas: El tallaje está basado normalmente en el de China donde suelen tener cuerpo más pequeño, pero a la hora de comprarlo siempre habrá un cuadro con las medidas exactas que os tenéis que tomar para elegir la talla que os toca(*). Los que se enganchan lateralmente pueden tener más de una posición de enganche de manera que cada talla tiene opción de ponerse más ajustada o menos. Los modelos más comunes tienen 3 posiciones que varían 1cm cada una, así que dentro de una misma talla hay 3cm variables de margen.
Colocación: A veces es difícil abrocharlo uno mismo si va muy apretado y se puede necesitar ayuda de otra persona. El truco que hacía yo para poder hacerlo solito era abrocharlo primero, después ponérmelo como si fuese una camiseta y finalmente distribuir bien el volumen del pecho con los dedos para que no quedase la piel estirada o quedasen bultos extraños. Cuesta, pero cuando encuentras el truco que te va mejor te lo pones en un momento. Ah, y si tenéis mucho pecho es normal que quede bulto y no completamente plano (a mí me pasaba y tampoco tenía muchísimo).

(*) La talla que escojáis depende también de cuánto queréis reducir y cuán apretadxs estáis dispuestxs a ir. Llevar binder es, dentro de lo que cabe, cómodo cuando te acostumbras, pero obviamente la talla, las horas que lo lleves, el tipo de actividad que realices, etc. influyen. Yo solía comprar de varias tallas diferentes y usaba el que me iba mejor según el día. Por ejemplo, si llevaba una camiseta ajustada me ponía la M pero si llevaba una camiseta ancha, con la que no precisaba disimular tanto, usaba la L. Y antes de empezar a ganar peso y tener más espalda usaba la S. Con esto quiero decir que con lo baratos que son, si tenéis dudas sobre las tallas quizás os sale a cuenta coger más de una diferente.

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En el vídeo que había grabado os mostraba los binders que aún me quedan de antes de la operación y os enseñaba cómo ponerlo, etc. En fin XD Tampoco es complicado así que con esta explicación hay de sobra. Me perdonáis aunque sea un poco cazurro, ¿verdad? 0:-)

Foto: Tiene una calidad pésima pero no tengo ninguna mejor -_- Es del junio de 2014, aún no había empezado con el tratamiento hormonal. Como podéis ver el binder me dejaba bastante plano aunque seguía viéndose abultado, no natural del todo, pero si habéis visto la foto que salgo con el torso desnudo (en el collage de la mastectomía)… ¡el efecto era muy notorio!

¿Y vosotrxs? ¿Usáis alguno de estos métodos? ¿Conocéis algún método diferente a éstos? ¿Cuál os va mejor? ¡Compartid vuestras experiencias! 🙂

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9. “UN SUEÑO CUMPLIDO: MASTECTOMÍA”

PicMonkey Collage - Còpia

[Texto publicado el 22/06/2015]

Voy a contaros una de las experiencias más gratificantes de mi vida a través de estas fotos. Están ordenadas de izquierda a derecha y de arriba a abajo, no las he numerado porque me parece que así queda más bonico el collage :3 Explicaré un poco y luego describiré las fotos por orden.

PD: Como veis, no tengo problema en mostraros esa parte de mi cuerpo tanto el antes como el después, porque creo que el cambio es impactante y digno de ver. Qué gracioso que la censura de facebook me obligue a tapar dos pezones en una foto y no los mismos dos pezones al cabo de unas horas, ¿eh? Son exactamente los MISMOS pezones de la MISMA persona, pero después de una operación se han convertido mágicamente en pezones “”de hombre””, con lo cual a partir de entonces puedo exhibirme sin camiseta tanto como me apetezca (??) Según esta práctica de escandalizarse y censurar pechos femeninos, antes de la mastectomía o seguía siendo una mujer, o era un hombre con tetas “”de mujer””, o los hombres cisexuales con tetas grandes también tienen esa parte “”de mujer””, o, o… Qué lío, joder. Me encanta la hipocresía machista ❤ *ironía mode on*#freethenipple

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Tener pecho para mí siempre fue una molestia. Cuando era pequeño y se me empezó a desarrollar era una sensación rara, es normal en la pubertad sentirte extrañx con los cambios que sufre tu cuerpo. Pero pasada la pubertad la relación con mi cuerpo desarrollado seguía siendo complicada. En la adolescencia incluso llevé camisetas ajustadas, escotadas, sujetadores con push-ups y corsés. Suena contradictorio, pero la razón es que a veces las necesidades y deseos personales son algo tan escondido en el subconsciente que cuesta muchísimo descifrarlo e interpretarlo uno mismo. Ni se me pasaba por la cabeza la posibilidad de que una “niña” —lo que se supone que yo era— no quisiera tener tetas y disfrutar de ellas. Cuando crecí un poco más fui viendo que las chicas que me atraían tenían muy poco pecho, y pensé que eso era lo que quería para mí. Al ser bisexual/pansexual, siempre me ha costado discernir entre el tipo de persona que me gusta y el tipo de persona que quiero ser. En ocasiones esto lleva a confundirte y en otras, por el contrario, ayuda a forjar tu propia identidad.

Empecé a usar ropa ancha, sujetadores de deporte, e intentar adelgazar al máximo para reducir esos bultos. Los sentía como eso, dos bultos pegados a mi cuerpo que no deberían estar allí, sin ninguna función ni utilidad, acomplejándome. Me di cuenta de que deseaba un pectoral plano, pero la idea de operarme y mantener el resto de mi apariencia igual no me convencía tampoco. Creo que legalmente ni siquiera podría haberme operado entonces, ya que te piden un diagnóstico psicológico conforme eres transexual (lo cual es problemático para muchas personas que no desean un cuerpo estandarizado completamente “masculino” o completamente “femenino” o que no se sienten ni hombres ni mujeres). No fue hasta que tomé la decisión de empezar todo el proceso de hormonas, cambio de nombre y salida del armario que vi clarísimo que me iba a operar cuanto antes. Además, ya era prácticamente incapaz de salir a la calle sin binder, un tipo de faja compresora que disimula los pechos, pero que llevado diariamente es molesto por la presión que hace sobre la piel, la circulación, el calor… Es una prenda salvadora —la primera vez que me lo puse lloré de emoción de poder verme completamente plano— pero castigadora a la vez —aparte de su incomodidad, cada vez que me lo quitaba o que tenía que ponerme un bañador de chica para ir a la piscina era una bofetada de realidad muy dura—.

No sé ni cómo expresar con palabras la sensación que tuve el primer día que vi uno de mis mayores sueños cumplido… Pero vamos por partes:

⋆ 1ª foto: Unos meses antes de la operación.

Busqué información sobre los cirujanos que realizaban esta operación en España, y me decidí por el Dr. Alberto Musolas en Barcelona. Hay la posibilidad de operarse por la sanidad pública para ahorrarte tener que pagar una clínica privada, pero la lista de espera es muy larga y no sabes qué cirujano te va a tocar. Tuve la suerte de poder permitírmelo económicamente y fue el dinero mejor invertido de mi vida, así que no me arrepiento de haber escogido esa opción.

Tuve una primera visita con el doctor Musolas en la que me explicó todo el procedimiento, resolvió mis dudas y me analizó la zona para escoger cuál era la mejor técnica según mi caso. Me mandó hacerme las pruebas preoperatorias (analítica, electrocardiograma, radiografía de tórax) y el diagnóstico de disforia de género. Me recomendó cuidarme al máximo y ejercitar los músculos pectorales hasta el día de la operación, así que centré mis entrenos en trabajarlos durante dos o tres meses. Los resultados de esta cirugía son mejores cuando el tamaño del pecho es reducido y simétrico, si se tiene mucho músculo y poca grasa, además de calidad de la piel, buena cicatrización, etc. En ese sentido partía de una buena base: más o menos delgado y fibrado, piel de la zona y cicatrización normal, aunque tenía las areolas grandes como galletas maría (todo el rectángulo negro censurador de la foto es pezón xD, pero en la operación se recortan, se hacen más pequeños y se vuelven a poner) y, como la mayoría de gente, tenía un pecho algo más grande que el otro, pero no fueron cosas problemáticas.

⋆ 2ª foto: Unos minutos antes de entrar a quirófano.

Acordamos la fecha, jueves 12 de marzo. Podría haber sido antes, pero por estudios y trabajo no me iba bien. Mi amigo de la foto me dijo que iba a coger un vuelo (vive en la otra punta del país) para estar presente en mi gran día y poder cuidarme las dos semanas posteriores a la operación. Tuve una visita el día 10 para entregar las pruebas, firmar papeleos y escuchar las instrucciones: forma de pago, hora de la visita, 8h de ayuno, quitarme todos los piercings o cambiarlos por piercings de plástico (sí, sí, mis 16 piercings contando los pendientes, una hora entera para quitármelos). Estuve muy nervioso los días antes, más porque pensaba que la recuperación sería muy dolorosa y eterna que no por miedo a que quedase mal el resultado o hubiese algún problema en el quirófano. Pero las ganas de verme tal y como debería haber sido desde siempre superaban el miedo con creces. La noche anterior hice una especie de relajación-meditación antes de ir a dormir para confirmar el paso tan grande que iba a dar en mi camino.

⋆ 3ª foto: ¡¡Recién operado!!

La intervención fue por la mañana y por lo visto duró unas 2h30. Todo fue perfecto. Cuando me desperté de la anestesia general estaba bastante hecho polvo y apenas podía moverme, pero sin demasiado dolor gracias a los calmantes. El ingreso en el hospital es de un día y noche enteros, obviamente en las primeras horas no puedes apenas moverte, ni comer, ni beber, y hasta para hacer pipí te tienen que ayudar 😦 Pero el personal médico me atendió muy amablemente y fue más llevable de lo que esperaba. Mi amigo pasó la noche conmigo en la habitación y algunos amigos y familiares fueron turnándose para visitarme.

⋆ 4ª foto: La faja infernal.

Ese vendaje blanco que se ve debajo de la tela azul es una faja que te ponen justo al acabar la cirugía y que tienes que llevar prácticamente las 24h durante un mes entero aproximadamente. Va muy apretada para que la piel y los tejidos se adhieran correctamente de nuevo y es muy, muy molesta, sobre todo para dormir. Estoy acostumbrado a llevar binder, pero esto es diferente. Durante los primeros tres o cuatro días no te la quitas ni para ducharte, y el tronco del cuerpo está tan entumecido que no puedes mover los brazos, por eso es importante tener a alguien que te ayude a ducharte y a moverte. Después te dejan quitártela solo para ducharte. Es muy alentador y la ducha se convierte en el mejor momento del día, ya que puedes ver tus tetitas nuevas y ver cómo evolucionan cada día. La zona está aún dormida, así que si no te mueves bruscamente, el post-operatorio no es doloroso, aunque depende del caso. Solo es molesto por el hecho de estar tieso como un robot e ir apretado. Al cabo de las 4 o 5 semanas ya puedes, con mucha alegría, tirar la faja a la basura para siempre. O lavarla y guardarla como recuerdo, va a gustos, pero yo la tiré sin dudar XD

⋆ 5ª foto: Ya en casa, 4 días post-operatorio, ¡¡puedo verme en el espejo!!

Al día siguiente de la operación me dieron el alta para ir a casa. Aunque me recetaron más calmantes apenas me tomé ninguno porque las molestias eran aguantables. El lunes 16 el doctor me visitó para quitarme los puntos y me dijo que ya podía quitarme la faja para ducharme sin frotar la zona porque aún estaba muy reciente. El primer día que pude mirarme en el espejo, mi torso estaba hinchado, con costras, sangre, las tiritas, el rotulador verde de las marcas del cirujano, la piel amarilla, el tacto extraño… Pero me pareció el pectoral más bonito del mundo. No podía creérmelo. Abracé a mi amigo y me puse a llorar de felicidad. Fue una sensación muy especial que se me quedó grabada =]

⋆ 6ª foto: Puntos fuera.

Esta foto debería ser la quinta, pero como hay gente que al verla se piensa que eso es el quirófano en el momento de la intervención (sí, así, sin guantes, sin mascarilla, sin anestesia y sin sangre ni ná), la he puesto después para que no haya confusión, ya que en la otra se ve que ya estoy operado. Es del mismo día, cuando me están quitando los puntos del pezón. No hay sensibilidad, así que no es doloroso aunque te estén y estirando y cortando hilos por ahí. Los puntos de la cicatriz, debajo de esas tiritas, caen solos con el tiempo.

⋆ 7ª foto: 15 días post-operatorio.

Los puntos van cayendo, las heridas van curando, mejora la movilidad poco a poco. Los pezones están oscuros porque aún tienen la costra que tiene que saltar. Volví a clase después de faltar dos semanas, unas vacaciones merecidas 😛

⋆ 8ª foto: Ya ha pasado un mes.

Tuve otra visita con el doctor para controlar que evolucionaba correctamente. Ya no llevo la faja, los puntos y las costras ya cayeron, los pezones están en carne rosada muy reciente. A partir de ahora hay que poner aceite de rosa mosqueta o similar dos veces al día, haciendo presión con los dedos (esto al principio da una sensación muy grimosa porque la sensibilidad es diferente). El doctor me dice que puedo hacer vida normal mientras proteja las cicatrices (protección solar máxima si tomo el sol, higiene, cuidados, etc.) Puedo empezar a volver a hacer deporte suave.

⋆ 9ª foto: Actualmente, más de cuatro meses.

Las cicatrices van curando —tardan años en disimularse lo máximo posible —, los pezones van cogiendo el tono natural. Ya solo queda una visita de control con el médico en septiembre y dejar que el tiempo haga su efecto en el disimulo de las cicatrices. Algunas personas me dicen que me tatúe encima cuando esté curado para taparlas, pero la verdad es que me gustan mis cicatrices. Para mí son heridas que tienen una historia detrás y no me importa que puedan ser desveladoras de mi transexualidad. ¡No sé muy bien cómo expresarlo pero me gusta tenerlas y no me avergüenzo de ellas!

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Como conclusión diría que pienso que esta parte de mi cuerpo debería haber sido así desde el principio, pero el hecho de que no haya sido así hace que ahora la valore mucho más. Algo que el resto de gente no disfruta especialmente porque nunca ha tenido problema con ello y lo ha dado siempre por sentado, a mí me hace ilusión y lo disfruto día a día.

No es únicamente tener por fin la comodidad que siempre he deseado y verme bien. Es empezar a quererme a mí mismo, sentirme en armonía con lo que soy, cada día un poquito más feliz.

Gracias a todxs por leerme y espero vuestras opiniones, dudas y experiencias.
Un besazo.

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Freedom

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[Texto publicado el 22/06/2015]

Estoy preparando un post muy chulo! :3
Como pista os dejo esta imagen que me encanta, “Freedom” (Libertad). No sé el autor, si alguien lo sabe que lo comente o si lo encuentro ya lo pondré.
Que tengáis un buen día~~

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4. “CAMBIOS FÍSICOS DE MASCULINIZACIÓN”

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[Texto publicado el 19/05/2015]

Cuando un hombre transexual decide modificar su cuerpo para que su físico esté acorde con su identidad, suele pasar por unos procesos que intentaré resumir a continuación de forma general. NO significa que todos los chicos transexuales pasen por estos cambios. La identidad de género se define según lo que siente la persona y no según su cuerpo. Como en todo, cada persona es un mundo: existen personas que pasan por todos los cambios que describiré; otros solo pasan por algunos de los procesos, pero también hay quienes no necesitan modificar en absoluto su físico para sentirse en armonía con su identidad. ¡Y eso no los hace ni más ni menos hombres que el resto!

Hablaremos de cuatro aspectos principales: tratamiento hormonal, masculinización del pecho, histerectomía-anexectomía y reconstrucción de genitales.

1- HORMONAS
Cuando la persona en cuestión está en una edad temprana o aún no ha pasado por la fase de la pubertad, puede tomar Bloqueadores Hormonales. Lo que hacen estos bloqueadores es retrasar el desarrollo de la pubertad para que no surjan los efectos de las hormonas femeninas (en este caso). Es importante que un niño trans que no desea que se le desarrollen las características sexuales femeninas pueda tener este tratamiento, para no tener que pasar por el malestar de ver cómo su cuerpo se va transformando en algo que le produce rechazo y que, pasados los años, será mucho más difícil revertir. Además los efectos de los bloqueadores son reversibles, de forma que también son útiles para lxs niñxs que necesitan más tiempo para decidir sobre su cuerpo.

Después de la pubertad, se puede empezar el Tratamiento de Reemplazo Hormonal. En este caso, se administra testosterona en inyecciones, parches o geles. Los efectos empiezan a ser perceptibles desde el primer mes, continúan acentuándose hasta pasados los 4 o 5 años en adelante. Algunos son reversibles (si por cualquier motivo se dejase el tratamiento, volverían a su situación inicial) y otros son definitivos (aunque se deje el tratamiento quedan en el punto de desarrollo al que hayan llegado):
⇒Cambio de la voz (más grave).
⇒Cese de la menstruación.
⇒Aumento de la libido.
⇒Piel más gruesa, más grasa y aparición de acné temporal.
⇒Redistribución de la grasa y aumento de la masa muscular.
⇒Cambios en el olor corporal y la sudoración.
⇒Crecimiento del clítoris.
⇒Aumento de vello corporal y facial (barba).
⇒Alopecia androgenética (más posibilidades de tener calvície con la edad).

Ambos tratamientos hormonales, tanto bloqueadores como de reemplazo, deben tener prescipción y seguimiento médico por parte de un endocrinólogo.

2-MASCULINIZACIÓN DEL PECHO
Aunque con el efecto de la redistribución de la grasa y el aumento del músculo del tratamiento hormonal puede reducirse suficiente el volumen del pecho como para que algunos chicos transexuales no necesiten ninguna modificación más, la mayoría de personas que desean un pectoral masculino necesitan una intervención quirúrgica (mastectomía). Hay diferentes tipos de operaciones para ello, y el médico es quién orientará a la persona sobre cuál es la más adecuada en su caso.

3- HISTERECTOMÍA Y ANEXECTOMÍA
Es la cirugía para extirpar la matriz y los ovarios. Sirve para evitar el efecto de las hormonas femeninas segregadas por los ovarios y es también el paso previo a la reconstrucción de genitales.

4-RECONSTRUCCIÓN GENITAL
Hay dos opciones diferentes para ello: la faloplastia y la metaidoplastia. Cada operación tiene sus ventajas y desventajas: con la faloplastia se obtiene un pene del tamaño que se desee a partir de piel de otra zona del cuerpo, pero no puede ponerse erecto de forma natural por lo que necesita una prótesis especial; la metaidoplastia es un alargamiento del propio clítoris hasta formar un micropene y conserva su sensibilidad y erección, pero no puede conseguirse un tamaño mayor.

✴-Además de las cirugías principales, también existen otras técnicas complementarias de modificación corporal y de las facciones faciales, como pueden ser la lipoescultura, liposucción, cirugía facial, etc.
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Evidentemente todas estas descripciones son muy resumidas y orientativas. Si realmente se tiene interés en obtener información más detallada es esencial que se acuda a médicos especializados.

Cualquier duda que tengáis intentaré responderla en los comentarios o por privado. La próxima semana escribiré un post similar, pero con los procesos de feminización del cuerpo, que aunque no sea mi caso, ¡espero que sea útil para quién le pueda interesar!

Un abrazo ^^

Fotografía: La primera es de enero de 2014, donde pesaba unos 52 kg. En realidad tenía mucho más volumen de pecho (la prenda negra es un Binder, es decir, una faja compresora). En septiembre de 2014, justo antes de empezar el tratamiento y en una de las peores épocas de mi vida, pesaba 48 kg. La segunda foto es en mayo de 2015, después de 7 meses de hormonas y con la mastectomía hecha, pesando 60 kg (y obviamente en la mejor época que he vivido hasta ahora :)).

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Nueva adquisición ^_^

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[Texto publicado el 21/04/2015]

¡¡Ya tengo bañador nuevo para volver a entrenar!! 😀

Mi operación de mastectomía (masculinización del pecho), fue hace 6 semanas. Las cicatrices han ido curando y ya apenas tengo ningún dolor o molestia. Pero ya hablaré de ello con detalle más adelante.

Entre una cosa y otra me he pasado 2 meses y pico sin hacer prácticamente nada de ejercicio. Esta semana he empezado a correr suave, y ahora me gustaría volver a nadar. Seguro que soy más hidrodinámico desde que ya no tengo dos bultos ahí… 😛

Solo me falta coger valor para cambiarme en el vestuario de hombres y que no me importe que todo el mundo vea mis cicatrices >__<

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