Archivo mensual: septiembre 2015

11. “UNA PEQUEÑA INTROSPECCIÓN: CAMINAR EN LA DIRECCIÓN CORRECTA”

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Hay una reflexión que lleva rondándome por la cabeza varias semanas pero no encontraba el momento de ordenar las palabras para expresarla.

Desde que empecé el proceso de transición el verano pasado y empecé a compartir mis sensaciones con les demás, ya sea por aquí o en conversaciones con mis amigues, incluso en las típicas conversaciones breves y cordiales cuando me preguntan “¿qué tal estás? ¿Cómo llevas los cambios?”, mi respuesta suele ser que estoy bien, que estoy mucho mejor. Estas contestaciones son sinceras, no miento. Si comparo mi estado anímico general actual con el de hace un año y pico –cuando estaba en mi peor época– es obvio que, en comparación, realmente estoy bien, estoy mucho mejor.

Pero muchas veces contesto simplemente: <<poco a poco>>. Ésta es la expresión más precisa sobre cómo estoy, porque doy por entendido que he partido de un punto de mucha desesperación y sufrimiento, y que <<poco a poco>> he salido de esa situación, mejorando progresivamente.

No es del todo cierto que esté bien.

Sigue habiendo muchos días en los que no estoy bien. Días en los que, sin que haya pasado aparentemente nada en especial, me cuesta horrores salir de casa, aunque tuviese la intención de hacer una actividad que tenía muchas ganas de hacer.

Normalmente empiezo a notar que algo falla cuando ya me estoy preparando para salir, pero intento no hacer caso a esa sensación y sigo haciendo lo que tengo que hacer aunque en mi mente ya se esté empezando a crear una pequeña nube negra de confusión. Salgo de casa pretendiendo que todo está correcto, pero por dentro sé que no lo está.

A partir del momento en que salgo por la puerta, pocas veces esa nube se diluye hasta desaparecer por si sola. Lo más común es que se retroalimente y vaya creciendo hasta el punto en que, mientras estoy realizando cualquier acción (andar por la calle, conectar los auriculares al móvil para escuchar música, sacar el billete de tren o de bus, hacer la compra, escribirme mensajes con la persona con la que he quedado, lo que sea), no estoy prestando atención en absoluto a lo que estoy haciendo.

En el peor caso, la nube se ha expandido tanto en mi mente que la ocupa completamente, y es tan acaparadora que por más que intente desviar mi hilo de pensamientos hacia otra dirección, ella ya está presente en todas partes. Cuando esto pasa, tengo que pararme, dar media vuelta y volver a casa.

Años atrás, cuando estas situaciones empezaron a ser frecuentes, yo no sabía qué era lo que me pasaba y me forzaba a seguir con mis tareas esperando a que el malestar se pasase solo. Más adelante las experiencias me indicaron que forzarme suponía arriesgarme enormemente a que el malestar fuese creciendo exponencialmente hasta acabar con un ataque de ansiedad y tener que llamar a alguien para que me llevase a casa lo más rápido posible.

La ansiedad patológica es muy cabrona: puedes sentir como si tu cabeza estuviese dentro de una burbuja de la que no puede salir ni ver el exterior claramente, te notas extremadamente insegure, inquiete; puedes tener sudores, temblores, ganas de llorar, mareos, quedarte sin saliva y el corazón anormalmente acelerado. Puedes incluso quedarte paralizade en tensión en un mismo sitio y no poder moverte hasta que tu cuerpo esté tan tremendamente agotado que cambie de posición por sí solo. Y diversas reacciones más que varían en cada caso y cada persona.

Desde que empecé la transición y cambié todos los aspectos de mi vida en general que me estaban atormentando el año pasado, el nivel de ansiedad que sufría bajó en picado y pasé de tener ansiedad todos los días a sentirme en general relajado todo el tiempo.

Pero sigue habiendo demasiados días en los que me cuesta horrores salir de casa, días que tengo que dar media vuelta. Y cuando eso pasa me quedo varias horas –o el resto del día– sin valor para hacer nada más.

La diferencia es que ahora, cuando empiezo a notar que algo falla, soy consciente de lo que puede pasar después si no soy precavido. La diferencia, aún más relevante, es que ahora sé las posibles causas de todo lo que me pasaba y lo que en parte me sigue pasando. Y la diferencia que más agradezco, la más importante de todas, es que por suerte mi vida ha cambiado mucho desde aquella vez en la que acabé en el hospital por un ataque de ansiedad tan intenso que me llevó, juntamente con la depresión que arrastraba desde hacía años, a cometer un intento de suicidio.

Con esta reflexión lo que quiero decir es que no me siento cómodo cuando en mis textos, conversaciones y pensamientos estoy constantemente remarcando solo lo positivo que estoy consiguiendo. Tampoco quiero que se me lea como una persona victimista, ya que no busco la pena de nadie.

Simplemente quiero expresar que no todo está siendo un camino de rosas y de superación. Sigo arrastrando muchos problemas de autoestima, de inseguridad, momentos en los que me quedaría todo el día y toda la noche hecho una bolita escondido debajo de las sábanas hasta que todo lo que me perturba se rinda y se vaya.

Quiero ser sincero conmigo mismo y con la gente que me rodea, porque pienso que fingir que todo está perfecto sería intentar hacerme y haceros creer que el milagro se produce de un día para otro, y esto no es cierto. El milagro se produce <<poco a poco>>, cuando caminas en la dirección correcta.

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23 DE SEPTIEMBRE: ¡FELIZ DÍA INTERNACIONAL DE LA BISEXUALIDAD!

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<<El Día Internacional de la Bisexualidad se celebra anualmente el 23 de septiembre por miembros de la comunidad bisexual y en general por el colectivo LGBT, aunque es una celebración muy poco conocida.

Este día es una llamada a la reivindicación por parte de todas las personas para reconocer y celebrar la bisexualidad, la historia bisexual, la comunidad y la cultura bisexual y a las personas bisexuales en su vidas.

Fue celebrado por primera vez en 1999 cuando tres activistas de derechos bisexuales de Estados Unidos – Wendy Curry de Maine, Michael Page de Florida, y Gigi Raven Wilbur de Texas lo empezaron. Este último dijo:

“Después de la rebelión de Stonewall, la comunidad gay y lesbiana ha crecido en fuerza y visibilidad. La comunidad bisexual también creció en fuerza, pero en muchos aspectos estamos todavía invisibles. También he estado condicionado por la sociedad para tachar automáticamente una pareja caminando de la mano como heterosexual o gay, dependiendo del género percibido de cada persona.”

Esta celebración de la bisexualidad, en particular, a diferencia de los eventos LGBT en general, fue concebida como una respuesta a los prejuicios y la marginación de las personas bisexuales por algunas comunidades heterosexuales o incluso la propia LGBT.>>

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_de_la_Bisexualidad

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10. “¿QUÉ ES UN BINDER Y CÓMO SE UTILIZA?”

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¡¡Hey!! ¿Cómo ha ido el verano?

Quería acompañar el tema del que os voy a hablar con un vídeo, para que fuese más ilustrativo y de paso para que la gente que no me conoce en persona pudiese verme de forma un poco más directa. Peeeero he tenido problemas técnicos a la hora de grabar el vídeo y nada… Si yo ya lo dije, que los vídeos no son lo mío B-)

Esta vez os voy a hablar sobre las formas que hay para disimular u ocultar el volumen del pecho, para las personas que les pueda servir. A parte, claro está, de cirugías, dietas y ejercicios, en eso no voy a entrar ahora. Me voy a centrar en las prendas de ropa que pueden tener esta función, sobretodo el “chest binder”. No solo lo utilizan muchos hombres trans, sino también tomboys (mujeres a las que les gusta tener una apariencia “masculina”), personas en general que les gusta verse con pecho más pequeño, o para disfrazarse en eventos concretos, hacer cross-dressing (travestirse, vestirse con ropa considerada del género opuesto), cosplay (disfrazarse de un personaje normalmente de ficción y actuar como tal), etc.

Primero explicaré un poco mi propia experiencia, como siempre, y luego os hablaré del binder.

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Creo que la primera vez que vi a alguien vendándose el pecho fue cuando vi la película Boys Don’t Cry, cuyo protagonista en la trama es un hombre trans. Por esa época, que debió ser cuando yo tenía unos 17 o 18 años, ya sabía de sobra que tenía un problema con mi pecho, así que me identifique bastante con el personaje en ese aspecto.

En los últimos años estuve mucho tiempo buscando formas de disimular mi pecho, al principio con ropa ancha y sujetadores de diferentes tipos. Como eso no daba el resultado que yo quería, un día probé de comprar una venda de farmacia y ponérmela, como había visto que hacía el personaje de Brandon Teena en la película y otra gente en imágenes de internet. Cuando me vi por primera vez con el torso tan plano ya me di cuenta de que eso era lo que quería conseguir. Pero la verdad es que fue solo la experiencia de sentir esa sensación, porque el vendaje es muy aparatoso, incómodo y difícil de colocar, y más adelante supe que es peligroso utilizar vendas de farmacia para este uso.

Más adelante descubrí los binders. Tardé mucho tiempo en decidirme a comprarlos. Al principio solo quería llevarlo en ocasiones especiales. Y me lo compré con esa intención. No quería depender de una prenda de ropa todos los días. Me aterraba un poco acostumbrarme y no poder verme bien sin eso. Pero en el momento en que me lo puse, vi que era más cómodo de lo que pensaba y experimenté la satisfacción que me daba, acabé llevándolo a diario inevitablemente.

Desde que empecé a usar binder me sentí mucho más cómodo conmigo mismo. Era una prenda salvadora pero a la vez también fue duro verificar de nuevo que el problema con mi cuerpo era algo serio. Me acostumbré a llevarlo todo el día, y cuando llegaba a casa y tenía que quitármelo volvía a la realidad: Esa parte del cuerpo que no soportaba seguía estando ahí y no desaparecía por arte de magia solo por esconderla a la hora de vestirme.

Estuve un año y medio llevando binder hasta que finalmente me operé de mastectomía. Hay gente que pasa muchos más años llevándolo, sea porque no puede o no quiere operarse. Opino que hay que valorar en qué situación te encuentras: si tu binder y tú sois inseparables y lo llevas cada día a todas horas durante mucho tiempo, pasar por una operación y olvidarte para siempre de ir apretadx probablemente sea lo más cómodo.

Ahora bien, tanto hablar de “binder” por aquí y por allá, pero ¿qué es exactamente un binder? Hay diferentes formas de disimular u ocultar el pecho, dependiendo del tamaño que tengamos y cuánto queramos disimularlo, pero no todas tienen el mismo efecto:
a) Sujetadores “reductores”, de deporte, etc. y/o ropa ancha: Para disimular levemente. No reducen realmente, simplemente no “aumentan” como sí lo hacen la mayoría de sujetadores. Se compran en algunas tiendas de deporte o de ropa interior.
b) Vendajes: Son vendas normales y corrientes, de farmacia. Aunque hay gente que los usa, no está recomendado hacerlo. Reducen bastante pero son peligrosas y pueden dañar porque no es un material hecho específicamente para ello.
c) Binders: Para llevarlos tanto en días concretos como a diario. Reducen al máximo posible, son relativamente cómodos y muy eficaces. Se compran por internet y hay de varios tipos; buscad “chest binder” en Google o en webs como eBay o Aliexpress están muy baratos.

Los binders son prendas diseñadas específicamente para comprimir el volumen del pecho. Sus características son:
Material: Están hechos con fibras sintéticas elásticas, resistentes y transpirables como poliéster y spandex, en varios colores a elegir.
Tipos: Pueden ser de torso completo tipo camiseta —éstos también moldean la forma de las caderas y la barriga— o solo de pecho —como el de la foto—. También pueden ser de tirantes o sin tirantes.
Cierre: Si se cierra por delante o por detrás suele ser de cremallera y si se cierra por un lateral, lleva velcro o corchetes para enganchar los dos lados.
Tallas: El tallaje está basado normalmente en el de China donde suelen tener cuerpo más pequeño, pero a la hora de comprarlo siempre habrá un cuadro con las medidas exactas que os tenéis que tomar para elegir la talla que os toca(*). Los que se enganchan lateralmente pueden tener más de una posición de enganche de manera que cada talla tiene opción de ponerse más ajustada o menos. Los modelos más comunes tienen 3 posiciones que varían 1cm cada una, así que dentro de una misma talla hay 3cm variables de margen.
Colocación: A veces es difícil abrocharlo uno mismo si va muy apretado y se puede necesitar ayuda de otra persona. El truco que hacía yo para poder hacerlo solito era abrocharlo primero, después ponérmelo como si fuese una camiseta y finalmente distribuir bien el volumen del pecho con los dedos para que no quedase la piel estirada o quedasen bultos extraños. Cuesta, pero cuando encuentras el truco que te va mejor te lo pones en un momento. Ah, y si tenéis mucho pecho es normal que quede bulto y no completamente plano (a mí me pasaba y tampoco tenía muchísimo).

(*) La talla que escojáis depende también de cuánto queréis reducir y cuán apretadxs estáis dispuestxs a ir. Llevar binder es, dentro de lo que cabe, cómodo cuando te acostumbras, pero obviamente la talla, las horas que lo lleves, el tipo de actividad que realices, etc. influyen. Yo solía comprar de varias tallas diferentes y usaba el que me iba mejor según el día. Por ejemplo, si llevaba una camiseta ajustada me ponía la M pero si llevaba una camiseta ancha, con la que no precisaba disimular tanto, usaba la L. Y antes de empezar a ganar peso y tener más espalda usaba la S. Con esto quiero decir que con lo baratos que son, si tenéis dudas sobre las tallas quizás os sale a cuenta coger más de una diferente.

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En el vídeo que había grabado os mostraba los binders que aún me quedan de antes de la operación y os enseñaba cómo ponerlo, etc. En fin XD Tampoco es complicado así que con esta explicación hay de sobra. Me perdonáis aunque sea un poco cazurro, ¿verdad? 0:-)

Foto: Tiene una calidad pésima pero no tengo ninguna mejor -_- Es del junio de 2014, aún no había empezado con el tratamiento hormonal. Como podéis ver el binder me dejaba bastante plano aunque seguía viéndose abultado, no natural del todo, pero si habéis visto la foto que salgo con el torso desnudo (en el collage de la mastectomía)… ¡el efecto era muy notorio!

¿Y vosotrxs? ¿Usáis alguno de estos métodos? ¿Conocéis algún método diferente a éstos? ¿Cuál os va mejor? ¡Compartid vuestras experiencias! 🙂

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SOPHIA GUBB: “NO VOY A CAMBIAR PARA SER ACEPTADA”

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<<En esta foto salimos mi pareja Kado y yo, Sophia.

Ambos somos trans: él es un chico trans y yo una chica trans.

Ese día estuvimos en la Marcha Trans de Berlín, y Kado escribió el mensaje en la pancarta porque sintió que no solo fuera sino también dentro de la comunidad trans había presiones para ser de una determinada manera u otra.

Nosotros luchamos por nuestra libertad de ser nosotros mismos y para no tener que sentir miedo mientras hagamos nuestras vidas.>>

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Sophia Gubb nació en el Reino Unido pero actualmente reside en Alemania. Es escritora, bloguera, oradora y activista, y ha publicado su propia autobiografía titulada “Stubborn Soul” (2015).

Puedes ver su blog aquí (en inglés).

PD: Sophia fue la primera persona trans que conocí personalmente (que yo supiese, claro) a raíz de otros intereses que teníamos en común, y también fue quién me llevó por primera vez a un evento cultural sobre transexualidad en 2011, cuando yo desconocía totalmente el tema trans. Me alegra haber conocido gente interesante que haya sido partícipe de mi autodescubrimiento personal, y aunque no podamos vernos a menudo le mando un fuerte abrazo desde aquí 🙂

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