6. “MI EXPERIENCIA Y CONFESIÓN: CÓMO DESCUBRI QUE SOY TRANS”

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[Texto publicado el 01/06/2015]

Ya os he descrito muy brevemente la parte más teórica del género y la transexualidad, y aunque aún queda mucho por hablar sobre ello, me gustaría empezar a explicaros sobre mi experiencia personal.

Mucha gente me pregunta en qué momento me di cuenta de que soy transexual, y no es una cuestión fácil de contestar; de hecho me es imposible resumirlo en una sola frase. Así que si ése es el tipo de respuesta que esperabais, ¡siento desilusionaros pero no es tan simple! XD De hecho aviso que éste va a ser uno de los posts más largos que escriba en esta página. Así que si os apetece leer un tochaco, ¡adelante! Si no, os recomiendo que lo dejéis para otro día… Jeje.

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Hay personas trans que lo tienen muy claro desde que son pequeñxs, no es mi caso. Tampoco fue un “click” de un día para otro. Lo mío fue un proceso muy largo hasta el pasado verano, cuando tenía ya 22 años.

Podría definir este recorrido de toma de consciencia en diversas fases, desde que nací hasta hoy, por orden: ignorancia, sospecha, negación, empezar a conocer lo trans, cacao mental y aceptación.

Mi infancia, en general, fue maravillosa. No me faltaba de nada: mis padres me criaron con todo el amor del mundo, mi abuela me cuidaba también, y mi hermano mayor y yo dábamos hasta rabia de lo bien que nos llevábamos (ese mito de que los hermanos se pelean, yo no lo conocí :D) En esa época no recuerdo haber tenido ningún tipo de disforia o malestar relacionado con el hecho de ser considerado una niña, aunque bueno, no recuerdo apenas nada.

Cuando fui creciendo lo primero quizás que podría remarcar es que era extremadamente tímido, inseguro y serio. Es cierto que había ciertas cosas consideradas “de niña” que no soportaba, pero también había muchas otras que sí, así que no creo que sea muy relevante detallar esas partes. Además no creo realmente en esas teorías de que existan juguetes, ropa o comportamientos de niño o de niña, más allá de lo cultural. Y por suerte de niñxs aún no estamos tan influenciadxs (en general) por los estereotipos culturales como para que eso sea decisivo.

Cuando mi cuerpo empezó a desarrollarse fue cuando *podría* haber empezado a sospechar, pero no lo hice. Tengo varias anécdotas sobre esto, que ahora claramente les veo relación con mis problemas de identidad, pero que en ese momento, por falta de información y por no conocer siquiera la existencia de niñxs y personas trans, ni me planteaba esa opción. Pensaba que era normal, que le pasaba a todo el mundo.

Por poner un ejemplo, el día que me vino la regla. Por aquel entonces tendría unos 12 años, aunque llevaba pensándolo desde tiempo antes, quizás desde los 10. Tenía una sensación muy extraña de “ser diferente” de los demás niñxs, que mantuve en secreto porque lo veía ridículo e intentaba no pensar en ello. Pensaba que de alguna forma el hecho de que mi comportamiento fuese diferente al del resto venía dado por algo biológico, en concreto temía que por dentro no tuviese ovarios, o tuviese unos testículos escondidos, o algún tipo de morfología o funcionamiento sexual poco común. Pero yo odiaba esa sensación, no quería ser “un bicho raro”, tenía miedo de lo que eso pudiera significar. Y por eso deseaba con todas mis fuerzas tener la menstruación para confirmar que tenía ovarios y que era una niña. Y efectivamente, el día que me vino la regla… Sí, me puse triste porque es una putada tener sangre ahí abajo cada mes, pero acto seguido lo celebré en mis adentros y me sentí aliviado de que todo fuese “normal”.

En la adolescencia fue cuando empezó el meollo de verdad. Desde los 13 años hasta los 17 aproximadamente tuve la famosa “edad del pavo” (no sé si se dice así también en latinoamérica, pero vaya, la edad en que la adolescencia te hace ser un caos de emociones intensas, donde todo te afecta exageradamente, vuelves locos a tus padres con tus arrebatos de rebeldía, etc.). Entonces esa personalidad tímida se intensificó y se convirtió en una autoestima bajísima, sentimiento de culpabilidad, fobia social, autolesiones, sobreexigencia conmigo mismo, etc. A menudo pensaba que no merecía vivir en este mundo, que era un error de la naturaleza. Sentía una fuerte sensación de alienación, que no pertenecía a este mundo y que no me suicidaba porque 1) no tenía valor para hacerlo y 2) porque era mejor castigo quedarme vivo y sufriendo. Evidentemente eso no lo pensaba siempre, tenía días mejores y peores, pero siempre había como un velo gris delante de mis ojos, incluso en los días felices.

A partir de los 18 años ya estaba algo más asentado y madurado. Mi madre murió por una enfermedad y a pesar de que fue el golpe más duro de mi vida (que aún hoy me afecta mucho y me afectará toda la vida), considero que lo llevé con mucha más serenidad de lo que podría haber esperado. Aun así, la baja autoestima y la tendencia autocastigadora no desaparecieron, solo cambiaron de forma. La diferencia era que me paré a pensar racionalmente y llegué a reconocer que sí que merecía vivir, que no tenía sentido tratar bien a las demás personas y a la vez tratarme fatal a mí mismo, puesto que yo también era una persona y no merecía ser maltratado, aunque fuese por mí mismo. En definitiva, hice “las paces” conmigo mismo. Pero eso solo fue a nivel teórico, a la práctica seguía sintiéndome mal sin motivo, envolviéndome en relaciones afectivas destructivas, viéndome sin proyectos de futuro, incapaz de hacer algo bien, etc. Había “algo” que fallaba y no había manera de identificarlo. Creía que nunca lo identificaría a menos que ocurriese un milagro.

A los 19 años descubrí el mundo trans. Asistí por casualidad a un evento informativo sobre transexualidad en Barcelona, y me pareció interesante. A medida que fui conociendo, empecé muuuy lentamente a replantearme mi relación con mi género y mi sexualidad. A los 21 años aprox. conté a mis amigos que no me sentía cómodo con la etiqueta de “mujer” y que prefería que me tratasen de forma neutra o masculina (“para compensar a toda la gente que, por mi apariencia, me tratan en femenino”). Algunos de mis amigos más cercanos ya me hablaban en masculino por privado. Empecé a relacionar hechos de mi vida, como la anécdota de la menstruación, o el hecho de que odiaba mi cuerpo: estuve obsesionado con la comida y el peso, puesto que pensaba que quería ser delgado, pero cuando me quedé como un palillo y vi que seguía odiándolo, me di cuenta de que el problema eran las curvas femeninas. Es decir, prefería estar gordo pero no tener pecho grande y caderas, que no estar delgado si seguía teniendo forma femenina.

Cuando tenía 22 años, un ex novio y mejor amigo mío me dio la noticia de que empezaba a hormonarse y salió del armario como hombre transexual. Recuerdo que por teléfono me dijo que me conocía mejor que nadie y que sabía que yo acabaría igual. Yo le dije que jamás me hormonaría. En ese momento tenía la cabeza hecha un lío, y además de indecisión tenía miedo, mucho miedo al no verme capaz de llevar a cabo un proceso tan difícil como es ser una persona transgénero.

Ese año se me juntaron muchísimas cosas negativas: varias mudanzas, una relación de pareja tóxica, problemas familiares, cacao mental con mi género, y toda una vida de odio hacia mi mismo empezaba a desesperarme del todo. Había ido al psicólogo, al psiquiatra y probado terapias alternativas, pero no mejoraban mi problema. Necesitaba cortarlo de raíz y no solo calmar los síntomas. Volví a autolesionarme, cosa que no hacía desde que tenía 13 años, y en una ocasión acabé en urgencias por sobredosis de ansiolíticos. Estaba en un punto en el que ya no me importaba morir. Al cabo de unos días seguía con pensamientos suicidas, y llamé a mi mejor amigo. Me dijo que si estaba pensando seriamente en suicidarme, no perdía nada en probar de ir a un psicólogo especializado en temas de género y hormonarme. Si funcionaba, de seguro me cambiaría la vida por completo, y si no funcionaba, no sería peor de lo que ya estaba. Suena frívolo, pero tenía toda la razón.

Empecé a ir a un psicólogo especializado (no todos los psicólogos saben tratar temas de género, ni siquiera algunos supuestamente especializados lo tratan correctamente). Con unas pocas sesiones me ayudó increíblemente (prácticamente le debo la vida, a ella y a mi mejor amigo). Realmente, aunque me identificase como género neutro, me sentía mucho mejor cuando se me reconocía como hombre que no como mujer, deseaba un cuerpo masculino aunque con mi propio estilo, quería operarme para quitarme el pecho puesto que estaba harto de disimularlo con fajas compresoras, si me imaginaba como chico me daban ganas de empezar a tener proyectos de futuro, etc. Aunque a primera vista no parezca tener relación, muchos problemas de mi vida estaban desencadenados por mi baja autoestima, y mi baja autoestima era imposible de curar porque no había encontrado mi verdadera identidad. La ansiedad, la depresión, los intentos de suicidio, etc. son muy comunes entre las personas transexuales. Todo lo que me pasaba, en realidad, era de los más comprensible, una vez sabido el conflicto de raíz. No fue fácil, pero finalmente aclaré mis dudas, transformé poco a poco mi miedo en valor, y tomé la decisión.

Ahora tengo 23 años y han pasado 10 meses y medio desde que tuve la primera visita con el psicólogo, 8 meses des de la primera inyección del tratamiento hormonal. Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para encontrarte a ti mismx. Estoy en el mejor momento de mi vida, aunque quede mucho por hacer. Todas las piezas del puzle van encajando cuando miro atrás. Estoy en el principio de una nueva historia; es como volver a nacer, pero partiendo de una experiencia acumulada y sin olvidar que de todo se aprende. También hubo momentos felices en la vida que viví como Marina, así que no voy a borrar el pasado, sino guardarlo con cariño. Y me seguiré esforzando para que algún día Dan sea la persona feliz que merece ser de una vez por todas.

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Y hasta aquí… La próxima semana os contaré cómo salí del armario como trans. Recordad que cada historia es diferente, cada persona un mundo, y éste es solo mi caso personal. Quiero decir, si vosotrxs o alguien que conocéis tiene dudas con su género, no significa que tenga que haber pasado lo mismo que yo para ser trans. Explico mi versión porque es igual de válida que cualquier otra y puede ayudar a alguien conocerla, pero no es representativa de nadie más que de mí.

Gracias por leerme y un besazo a todxs :*

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16 comentarios

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16 Respuestas a “6. “MI EXPERIENCIA Y CONFESIÓN: CÓMO DESCUBRI QUE SOY TRANS”

  1. Niiku

    Guau, me he sentido bastante identificada con lo que has escrito O.O (desde hace tiempo estaba buscando alguna explicación sobre la transexualidad que no fuese “yo siempre lo supe desde el principio” “se notaba cuando yo estaba jugando con los/as del otro sexo y siempre me quería trasvestir etc” 😛 pues a mí el tema de los roles me parece absurdo)
    Sin embargo, estoy confusa (o confuso) . Cuando era muy pequeña (en la guardería) solía juntarme con los chicos y jugar con ellos y, de hecho, creo recordar (y cada vez estoy más segura?) que yo pensaba de mi misma que era un chico…más tarde en infantil jugaba sólo con chicos y mis dos mejores amigos eran chicos (huelga a decir que fuera del colegio mis amistades eran hombres también) y, algo muy importante, ¡me encantaba tener el pelo corto! Y, no corto tipo chica si no como un chico. Además siempre jugaba con los chicos al fútbol (nunca me juntaba con las chicas) En ese entonces, de infantil a 2 de primaria, no recuerdo haber pensado en mí como chico…es más cuando la única amiga que tenía me preguntaba que quería ser de mayor yo le respondía muy feliz: ¡Quiero ser chico! (Sin saber muy bien por qué de mi respuesta) y esa respuesta se la di muchas veces de la misma forma.
    A continuación, llegó una época horrible de marginación y acoso escolar. Mi mejor amigo se fue y el otro me dejó de lado y eso no fue lo único, también los demás amigos que tuve se alejaron de mí y mis compañeros se distanciaron hasta tal punto que no me dejaban jugar u.u
    Siguieron pasando los años y en secundaria me volví a cortar el pelo y la gente me confundió con un hombre (a pesar de tener los pechos desarrollados) …esa época fue vde las peores pues llevaba mucho tiempo considerándome mujer y orgullosa de ello u.u
    ¿Entonces, qué pasa? Resulta que he estado siendo borde y malhumorada con la gente ¡incluso sin querer serlo! Muchos de mis amigos me han comentado que siempre sueno irritada ¡siempre! Y mi hermana ha observado que yo de pequeña no era así en lo absoluto (de hecho era muy risueña y vivaz) y mi pregunta es ¿por qué?
    Y por último quiero añadir que me da asco mi cuerpo por la estructura y que desde cuarto exploré el tema de la transexualidad debido a que, últimamente y ahora también, cuando me veo haciendo cosas en el futuro me veo como un hombre…ignoré ese problema hasta que de nuevo ebe l curso en el que me encuentro me ha vuelto a pasar lo mismo y he investigado lo de la transexualidad, me he sentido confusa, lo he negado, he vuelto a estar confusa hasta que hoy cuando pensé de prueba “soy hombre” no te puedes imaginar el gozo tan enorme que sentí en el corazón (y que sigo sintiendo) cuando lo pensé. Te juro que apartir de ahí me sentí muy bien y el tono que normalmente los de mi alrededor juzgan como borde y enfadado ha desaparecido 😀 y z ahora mi última pregunta es de nuevo ¿por qué?
    Pd: siento haberte escrito tanto.

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    • Hola!! Gracias por comentar 🙂

      Y no te disculpes, tu relato es muy interesante y también me he sentido identificado contigo.

      Yo no preguntaría por qué nos ha tocado ser así, sino qué es lo que tienes que hacer a partir de ahora para sentirte bien contigo mismx y ser feliz como te mereces 🙂

      No sé de dónde eres, pero te recomendaría que busques ayuda en alguna asociación trans, que contactes con personas trans con las que puedas hablar y compartir experiencias y que busques algune psicólogue especializade en cuestiones de género. Por lo que explicas toda esta confusión te lleva afectando desde hace muchos años y es importante que trabajes en ello cuanto antes, no lo aplaces más. Creo que a veces nos negamos a buscar ayuda o a tratar seriamente los problemas que tenemos porque tratamos de quitarle importancia al asunto, y lo que estamos haciendo realmente es no valorar suficientemente nuestra (in)felicidad.

      Saludos!!!

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  2. Miau.

    ¡Buenas! Lamento gastar tu tiempo, leyendo algo que realmente, no te va a afectar, pero no tengo dónde exponer mis dudas :’D
    Bien, voy a referirme a mí en masculino, porque a pesar de que la razón por la que escribo esto son básicamente mis dudas y cacaos mentales sobre mi género; me siento mucho más confortable de esta manera…
    He sido (y soy) biológicamente asignado como mujer al nacer, y de hecho nunca pensé que eso estaba mal, de pequeño solía juntarme tanto con chicos como con chicas, nunca me agradaron los juguetes clasificados como “femeninos” (aunque la verdad, tampoco es que eso tenga mucha repercusión con sentirme más femenina o masculino), tendía a ir sin camiseta por todos lados, y jugar a básicamente darme de palos (literalmente) con mis amigos/as. ¡También descubrí la manera de hacer pis de pie sin manchar el váter ni nada! (Tenía una manía con orinar de pie JAJAJAJ).

    A los seis años, fui a la peluquería con mi familia paterna, y corté mi pelo, e cual me llegaba hasta la cintura, a un poquito más alto que la altura de mis hombros. Cuando llegué a mi casa, mi madre se enojó muchísimo con mi familia paterna y conmigo, así que hasta hace unos meses, no me permitió cortar mi pelo de nuevo. Yo tampoco es que lo entendiera, ya que era bastante pequeño.
    Tengo recuerdos vagos entre los 6-10 años, solo recuerdo que en el colegio no me importaba lo que pensara la gente de mí o mis gustos, así que aunque había gente que me llamaba “machorra” o cosas así, era pequeño, ¿a mí qué más me daba lo que opinaran de mi? jajaja.
    En este dicho colegio, recuerdo a un chico, que aunque yo no lo entendía en ese entonces, ahora mismo le admiro muchísimo. Este chico en cuestión, no era considerado un chico, yo mismo le consideraba una chica; los docentes tampoco es que hubieran ayudado con su situación, y su familia menos. Me caía muy bien, y siempre me decía:
    “Yo de mayor seré un chico, me operaré y no tendré que ponerme falda nunca más”, lo de la falda lo decía ya le obligaban a usar el uniforme femenino (era opcional). No sé por qué, pero comencé a admirarlo cuando fui creciendo, ahora mismo desearía tener las cosas tan claras como él.

    A los 10 años, me mudé, y comencé a sentir cosas por otras chicas, algo que no entendía, no aceptaba y no quería aceptar. Sin embargo, se lo conté a mi mejor amiga, quien me contó que a ella también le gustaban las chicas, que no era extraño ni raro, y que no pasaba nada por ello. Así que lo acepté, y no le di más vueltas… Por ese año.
    No tuve problemas al adaptarme al nuevo colegio, hice amistad con gente fácilmente a pesar de que siempre he sido muy tímido.
    Pasé a sexto año, y conocí el tema de la gente transexual (a pesar de haberlo visto varias veces en la televisión, nunca presté atención a ello), ya que una amiga de mi prima había salido del armario como Noelia, todos los profesores y alumnos la llamaban así desde el primer día que se lo comunicaron y eso me fascinó.
    Comencé a volver a darle vueltas y vueltas al tema de mi orientación sexual, hasta que llegué a la conclusión de que me daba igual el género de quien me guste, si me gusta me gusta y punto. Y así sigo.

    Comencé el instituto, veía a todas las chicas muy femeninas y luego me miraba a mí y era algo como… “¿Y yo qué? Mi madre comenzó a presionarme un montón sobre que debía verme más “femenina”, comenzar a usar más ropas bonitas, preocuparme más sobre mi estilo, que ya tenía una edad. Simplemente no me agradaba, pero por parecerme al resto (cosa que no conseguía, y que de hecho, me alegro de no haber conseguido) comencé a usar tops, camisas femeninas, y por primera vez en seis años, usé un vestido cuando comenzó la primavera. Además, usé sujetadores por primera vez, ya que mis pechos estaban comenzando a crecer y aunque siempre intentaba no llevarlos, la gente comienza a mirarte raro si se te marcan los pezones por el frío, jajaja.
    Solía ir por la calle cruzando los brazos sobre el pecho, ocultando lo poquito que tengo (por suerte jeje), actualmente, no me agrada nada mi pecho, preferiría verlo completamente plano pero bueno, hay que aguantarse :s.
    A pesar de sentirme incómodo con mi pecho, no sé cómo identificar mi género realmente, hay cosas que me incomodan mucho de ser una chica, sin embargo, hay cosas que también me agradan… No podría decirte cuáles, simplemente siento que hay cosas que me agradan así :s

    Corté mi pelo hace varias semanas, no lo corté lo corto que quería, ya que mi abuela me acompañaba y ella no quería que pareciera “una lesbiana machorra”, así que en vez de hacerme el peinado que quería, lo dejé bastante corto, pero que se viera “femenino”.
    Realmente, me sentí mucho mejor con mi cara y pelo, no solo físicamente (que también) sino mentalmente.
    Me han confundido con un chico unas 6 veces, en una vez que salí a la calle a comprar y al trabajo de mi madre. No les corregí ninguna vez, y de hecho, me hizo sentir bien el parecer un chico y que creyeran que soy un chico, no sé por qué…
    Lo único que me molestó es que mi madre fue a presentarme a sus compañeros de trabajo, y una mujer que me confundió con un chico comenzó a decir que no puedo llevar el pelo corto si soy una mujer, que debo verme femenina, que el pelo corto era para chicos y que blah, blah, blah. Me molestó tanto que se me cruzó por la mente decirle que entonces no sería una chica, pero me callé.
    Siempre me he presentado como un chico en internet (cuando digo siempre, me refiero a siempre, incluso antes de comenzar este cacao de dudas), así que me he acostumbrado a referirme a mi mismo en masculino, aunque no sepa si me siento como chico o no…

    También está el factor de que solo tengo 13 años, siempre me repito “esto es una fase, así que no pasa nada” pero no sé… I’m confused D:
    Y eso, que muchas disculpas por escribir este tochaco de 1004 palabras, en el que he divagado y me he ido por las ramas un montón de veces…

    ¡Saludos y muchos besos! Te admiro desde Málaga ❤

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    • Hola!! Perdona por la demora al contestar, tengo esto un poco abandonado, espero que te llegue mi respuesta.

      Primero de todo gracias por compartir tu historia, me identifico mucho contigo en muchas cosas! En casi todo de hecho jajajaj Quizás la diferencia más notoria es que por suerte mi familia me dejaba ir absolutamente como me diese la gana en cuanto a ropa, peinados, maquillaje… desde que era muy pequeño. Pocas veces me compraron vestidos porque la mayoría no me gustaban. Recuerdo un vestido que sí que me gustaba porque era azul marino, muy liso y elegante, quizás lo más “masculino” dentro de lo femenino, ese me lo ponía a gusto porque además era cómodo en verano jajaja. Esa libertad me ha ahorrado muchos problemas imagino, aunque no quita que igualmente he tardado mucho tiempo en darme cuenta de lo que necesitaba.

      En cuanto a tu confusión, solo tú mismo puedes descubrir quién eres y qué necesitas para ser feliz, aunque otras personas te pueden ayudar. Si estos cacaos mentales te provocan angustia y son un problema para ti busca algune psicólogue especializade en temas de transexualidad (no cualquiera te podrá ayudar, algunes hacen más mal que bien…). Habla con otras personas trans que te inspiren confianza, a través de sus historias puedes comprender mejor la tuya.

      Lo que yo veo según lo que cuentas es que dices que cuando te “confunden” con un chico no les corriges y te sienta bien, y que no sabes porqué… Que en internet te presentas como chico, que te gusta referirte a ti mismo en masculino… Yo creo que es un claro indicador de tu identidad o por lo menos de cómo te encaja que te vean les demás. Y para ser un chico, o una persona no binaria, o género fluido, etc. no tienes que ser 100% masculino y que todas las cosas que te gusten sean “de hombre”! Existen muchas combinaciones posibles y cada persona es un mundo.

      No sé si te ayudo demasiado pero estoy aún dormido y me cuesta explicarme jajajaj si quieres podemos hablar por privado por facebook o mail si te sientes más agusto. Un abrazo

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      • Y tanta demora… hace un montón de tu comment! Quizás ahora ya tienes todo el cacao mental solucionado!! jajajaj como sea, puedes contarme qué tal te va si te apetece 🙂

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  3. Hola
    Me pasa justo lo mismo pero creo que podría decirse que estoy en una especie de primera fase. Intento no pensar mucho en ello porque cuando lo hice tenía un enorme cacao mental. Me siento más chico que chica y me he identificado enormemente contigo pero no se a quien acudir. Tengo miedo de muchas cosas…

    Cuando era adolescente pensaba que solo era una fase lo de que me gustase más ropa masculina que femenina, igual en la infancia, pero aunque en estos momentos no estoy a disgusto siendo mujer sé que soy más feliz cuando me tratan siendo chico. No se como expresarme, pero en serio, gracias por tu entrada. Gracias de verdad.

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    • Hola, gracias a ti por escribir!

      Te recomiendo lo mismo que al resto de compañeres: yo siempre recomiendo que si esta confusión te trae problemas busques tanto ayuda psicológica como de otras personas trans, teniendo en cuenta que cada persona es un mundo y que no hay dos iguales. Pero tienes que buscar profesionales que estén especializados en el tema transexualidad o por lo menos que sean trans-fiendly, ya que no todes sabrán ayudarte o incluso pueden hacerte más mal que bien.

      No sé si será tu caso pero a veces “aplazamos” las cuestiones que nos preocupan quitándoles importancia y pensando que ya estamos bien como estamos, y en realidad esto puede ser una forma de infravalorar nuestra propia felicidad y quitarle hierro al asunto para no tener que afrontarlo. Pero también podría ser que estés bien así y no sea el momento para tratar el tema. Eso tienes que ser sincere contigo misme y ver qué es lo que necesitas!

      Un abrazo!

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      • suomen

        Bueno, pues resulta que soy trans y di el paso, gracias a tu blog que me abrió los ojos. Voy a una psicologa aquí en Finlandia y empecé terapia!

        Por cierto, me llamo Darach y un placer, GRACIAS DE VERAS

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      • Me alegra un montón que te haya servido de algo. Espero que te esté yendo genial 🙂 Un abrazo muy fuerte Darach!

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  4. Kire

    Yo estoy en una situación bastante extraña, yo nunca he sentido ser un chico cis, pero tampoco una mujer. Me gusta lucir como un chico que puedas confundir con una chica, sin embargo, cuando era niño tenia una enorme obsesión por ser una niña, me encantaba todo de ellas, sus vestiditos, jugar a las muñecas, e incluso tenia claro que de mayor iba a ser una chica (he de decir que por esa epoca era muy femenino, parecia una niña realmente, tenia el pelo largo y me comportaba de una forma muy femenina). Yo creo que ese deseo por ser una niña venia por el hecho de que se metian conmigo muchisimo por mis gustos, y era una forma de poder hacer lo que quiera sin que me miraran mal, ya que al ser una niña estaria excusado. Sin embargo a partir de los 8 años aprox, esto cesó, y en la adolescencia (que ya me daba igual todo) simplemente sentia la necesidad de verme como un chico que parecia una chica (androgino). Sin embargo si que me he dicho a mi mismo “me gustaria tener un cuerpo algo mas femenino” pero no hasta el punto de decir “quiero tener tetas y vagina” ya que con mi cuerpo estoy muy agusto. Lo he hablado con una amiga mia trans y dice que ha pasado por lo mismo que yo, y sinceramente estoy confuse, no se que soy, no me identifico como un hombre, pero tampoco me identifico como una mujer, tengo gustos e inclinacion por la ropa “femenina” y el maquillaje…etc pero no considero que mis gustos tengan que ver. No lo se, estoy eche un lio, puede que consulte a un sexologo, o algo. Me gustaria saber tu opinión, ya que estoy buscando la opinion de gente trans, ya que no sé que pensar.

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    • Hola!! Yo siempre recomiendo que si esta confusión te trae problemas busques tanto ayuda psicológica como de otras personas trans, teniendo en cuenta que cada persona es un mundo y que no hay dos iguales. Pero tienes que buscar profesionales que estén especializados en el tema transexualidad o por lo menos que sean trans-fiendly, ya que no todes sabrán ayudarte o incluso pueden hacerte más mal que bien.

      Puede que no seas ni hombre ni mujer y eso es totalmente válido. Prueba a buscar info sobre identidades no binarias si no lo has hecho ya y a hablar con personas no binarias y a ver cómo te sientes. Las personas no binarias son las que lo tienen más duro en cuanto al aspecto social, porque la sociedad aún no está acostumbrada a lo que se sale de hombre-mujer, así que es normal que te sientas aún más confundide. Recuerda también que una cosa es la identidad y otra la expresión de género, y que no tiene nada de incompatible que fueses por ejemplo un chico muy afeminado o al que unos días/épocas le guste ser más femenino y otros más masculino, andrógino, neutral… Tampoco es necesario encontrar tu definición exacta de lo que eres, hay gente a la que no le gustan las “etiquetas” y todo eso, a mí personalmente sí me ayuda poder poner nombre a lo que me pasa.

      No sé si te ayudo o te lío más, en todo caso muchos ánimos :*

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  5. Pedro(jen)

    Hola, yo tambien he tenido muchos cacaos mentales pero siendo pequeño me juntaba mucho con mis primas y empeze a sentir algo, me encantaba jugar a las muñecas, a las hadas y ser una princesa, pero al los 5 años salio un programa de Code Lyoko y mis amigos y yo jugabamos, en la serie solo salian 3 chicos y claramente me eleji chica porque me sentia mas agusto q siendo un chico y mis amigas me aceptaban pero mis amigos no, como q lo veian raro. A los 10 queria convertirme en niña y empeze a buscar a gente y preguntar nombres y uno me encanto que era Jenny un bonito nombre y pues me lo puse y todas mis amigas me llamaban jenny pero mis amigos se rian e mi, pero no le di mucha importancia, ahora tengo 15 y quiero ser totalmente chica, lo tengo decicido pero tampoco quiero operarme solo parecerlo porque la voz ya es un problema ya que me esta cambiando y no puedo poner una voz aguda, me salen gallos o ni si quiera hablo. Entonces pense en esperar unos años a ver si ya podia poner la voz. Me encantaria que me dijeras si hago bien ya que quiero sacar lo que soy yo en realidad no lo que parezco😓

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    • Hola! No sé de dónde eres pero te recomiendo que busques ayuda profesional en tu zona, si es que la hay y si tiene buenas referencias (no todes les profesionales tratan bien el tema trans). Puedes buscar alguna asociación para que te informen. Por lo que dices estás bastante segura de lo que necesitas para sentirte mejor, así que la cuestión es que alguien te ayude a empezar a llevarlo a cabo! Es perfectamente válido todo lo que necesites en cuanto a modificar o no tu cuerpo, usar el nombre y pronombres con los que te sientas más segura. Espero que cuentes con el apoyo de tu entorno, lo cual te facilitará mucho las cosas. Por cierto, existen técnicas de modulación de la voz y también operaciones para agudizarla! Tenlo en cuenta si no para ahora, quizás para un futuro. Saludos!

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  6. La verdad muy buena tu historia en mi caso nunca pude salir del cuerpo de hombre . Pero igual me vestia de trans y salia con mis amigos a los voliches . Hasta que uno de ellos me hiso su putita .el se llama marcelo y es camionero esa noche fue muy especial para mi hay me di cuenta que estaba atrapada un cuerpo de hombre pero yo siempre me senti esa chica timida que tiene que salir de noche para encotrarse con sus amigos

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  7. Frxnky

    Hola, yo estoy pasando exactamente por lo mismo. Ahora no sé cuál es mi identidad de género, tengo muchas dudas al respecto. Me identifico como género fluido, pero me gusta más cuando me perciben como chico y se refieren a mí en masculino, como que me alegra el día que lo hagan, no sé. A veces parece que tengo la respuesta y digo: “no, cómo voy a ser trans, cómo”, y me quedo con esa idea y parece que todo marcha bien por un tiempo, pero después de algunos días vuelven los pensamientos de que me siento chico, de que me gustaría ser uno, los pensamientos suicidas, la depresión, la ansiedad, las autolesiones, la rabia con todo el mundo, la envidia y el coraje hacia los demás hombres (cuando veo a uno pienso: “ojalá yo pudiera hacer lo mismo que él”, “qué afortunado es”, “si yo fuera chico, me gustaría ser como él”, o comienzo a imaginarme cómo sería si yo fuera hombre [tengo toda una imagen de cómo me gustaría ser, con ropa, personalidad, carácter y todo]). Así estoy todo el tiempo, convenciéndome de que sí y de que no. A principios de año conocí lo transgénero y lo LGBT+ en general, pero fue hasta hace unos meses que comenzaron las dudas. He tratado de alejarme de los temas trans porque a veces pienso que me estoy influenciando, pero no puedo. No dejo de pensar en eso y no puedo dejar de buscar información. También estoy tratando de reconocer mi disforia, que comenzó cuando me corté el cabello hace casi un año y me di cuenta de que, a pesar de que yo me percibía como hombre, las personas me seguían percibiendo como mujer. Decía: “parezco un chico, me comporto como uno, cómo es posible que sigan tratándome en femenino”. Yo pensaba que las personas también me percibían como un chico, y me decepcionaba cuando me daba cuenta de que no era así, de que, a lo mucho, me percibían como una mujer masculina (ni siquiera muy masculina, porque comencé a usar ropa neutral pero no tan neutral, o sea: a pesar de que no es muy femenina sí se nota que es “ropa de mujer”. Yo pasaba por alto este detalle, y creía que a pesar de mi ropa las personas podían percibirme como chico). También, me da, creo, disforia, cuando yo misme me doy cuenta de que no me veo tan masculine como yo pensaba: cuando veo que se notan mis curvas.
    Después mi disforia comenzó a crecer un poco. Antes de conocer lo trans me sentía como asexuade o alienade, no me identificaba como mujer, pero tampoco como hombre, como si no estuviera consciente de mi cuerpo, de mi sexualidad, de mi género, de estar viviendo. También tengo disforia de pecho, es decir, creo que eso es disforia, porque me da como un vacío, siento ganas de llorar y me enojo cuando “siento” que lo tengo, o cuando se me nota y “me delata”, pero no es todo el tiempo, sólo es cuando estoy en la calle, en sitios públicos o rodeade de personas. En realidad, tengo un poco más de disforia con respecto a mis facciones femeninas que con mi pecho. Con respecto a las manifestaciones en la infancia o en la adolescencia, recuerdo que cuando tenía como 15 años descubrí la reencarnación, y recuerdo que yo deseaba mucho morirme para reencarnar en un chico. Hace poco pasó algo que hasta a mí me sorprendió: estaba en una de esas épocas en las que pienso que no soy un chico trans, que siento que no me identifico con nada. Estaba ayudando a una compañera a recortar y pegar. Quise tomar un trozo de cinta adhesiva pero no encontraba el inicio, y después de unos momentos le dije a mi compañera (que estaba esperándome). Entonces, ella me dijo: “tranquilA, a veces sucede”. Me chocó demasiado la palabra “tranquila”, por primera vez sentí como un golpe de realidad, por primera vez me molestó que se refirieran a mí en femenino, por primera vez percibí, sentí me hice consciente de las palabras en femenino y sentí que no me correspondían (antes de eso me era indiferente que se refirieran a mí en femenino. Aún hoy también me es indiferente, sólo me pasó aquella vez). No sé cómo explicarlo (porque nunca había sentido eso) pero me produjo un sentimiento parecido a la tristeza, y durante muchos días la palabra resonaba en mi cabeza, no podía dejar de pensar en eso.
    Ahora que lo escribo todo parece indicar que sí, que soy un chico trans, pero no. No estoy segure, a pesar de todo no estoy 100% convencide de serlo. Me he imaginado hormonándome, pero no sé qué siento al respecto. A veces pienso que soy un chico trans, pero otras pienso que soy género fluido.

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    • Hola, gracias por escribir y compartir tus vivencias, que no siempre son fáciles de expresar.
      Es complicado descubrir tu propia identidad cuando estás con tanto cacao mental, y no creo que pueda ayudarte en eso. Creo que lo mejor es que si sientes que eso está siendo un problema para ti, busques ayuda de profesionales que sepan del tema y traten bien a la gente trans, que no siempre es así (no sé de dónde eres pero en Barcelona hay el servicio Transit y varias asociaciones trans, por ejemplo) y que hables con otra gente trans o con experiencias similares, suele ayudar. Lo que te puedo decir es que seas lo que seas, genderfluid, chico trans, o cualquier otra opción, tu identidad es completamente válida y no deberías sentirte mal por ser quién eres. Ya sé que es fácil decirlo y que la gran mayoría de la sociedad es bastante ignorante en este tema (lo cual aumenta mucho nuestras dificultades en el día a día), pero se está avanzando poco a poco. Recuerda también que no estás obligade a “definirte” como una cosa u otra ahora mismo, cada persona tiene su propio ritmo y no es nada malo.
      Muchos ánimos y si te puedo ayudar en algo en concreto dime 🙂

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